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Faro de Vigo

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Programa Universitario de Mayores y Una segunda juventud

De mayor quiero ser universitario

Un total de 113 personas deciden empezar estudios universitarios en el Campus de Pontevedra una vez se han jubilado, una cifra que va en aumento en los últimos años y que enfocan como una forma de seguir activos

Alumnos del programa en clase de gimnasia para mayores. // Rafa Vázquez

"¿Mañana tu también tienes cole no?" le dice el nieto de cuatro años a José Luis Fernández de 63, uno de los alumnos sénior que participa en el Programa Universitario de Mayores, PUM, de la Universidad de Vigo en el Campus de Pontevedra.

La jubilación parece a veces ser la meta a la que se aspira llegar. No trabajar puede parecer liberador, pero tener demasiado tiempo libre puede llegar a aburrir. Por eso hay quienes ocupan su tiempo aprendiendo nuevos conocimientos y conociendo gente nueva. Y es que el saber no ocupa lugar y nunca estar para estudiar lo que a uno le gusta o por lo que siente especial curiosidad. Ese es el pensamiento de los alumnos de este programa, que quieren llevar una jubilación activa y social, sintiendo que aún les queda mucho por descubrir.

Con este objetivo nació en 2002 el programa, que está compuesto por dos formaciones. Por un lado está el ciclo Intensivo, que no necesita de titulación previa y que tiene una gran oferta de asignaturas con 23 docentes y 32 materias. Está dirigido a mayores de 55 años y se pueden matricular desde un mínimo de 9 créditos a un máximo de 18 créditos por curso y tiene una duración mínima de tres años.

Este es el ciclo que más demanda tiene, ya que está especialmente diseñado para ellos. Algunas de las materias que más despierta el interés de estos alumnos son "Nutrición y alimentación: conceptos básicos "o "Historia del presente: de la II Guerra Mundial a nuestros días"

Ciclo Integrado

Por otro lado tienen el ciclo Integrado, pensado para quienes hayan realizado ya el ciclo intensivo o para quienes tienen un título universitario. Aquí los mayores comparten clase con el resto de alumnos y dan asignaturas de diferentes carreras, desde Producción artística hasta Gestión de espacios protegidos.

Este ciclo tiene una duración mínima de dos años. Una vez finalizan estos estudios obtienen un título propio no habilitante.

Según indica el coordinador del programa en el Campus de Pontevedra, Iván Martínez, "en general el alumnado se toma el PUM con mucha calma. No tienen prisa en acabar, más bien todo lo contrario; se matriculan de pocos créditos para poder prolongar al máximo su estancia en la Universidad".

Muestra de ello es que el curso pasado solo se graduaron diez alumnos, "Una tasa de graduación baja, en consonancia con su interés por alargar sus estudios y retrasar su finalización. Se sienten muy cómodos en este ambiente universitario", destaca Martínez. Además es una cifra que no muestra la realidad, ya que en el actual curso hay 113 alumnos matriculados matriculados en el programa, 90 en el ciclo Intensivo y 23 en el Integrado.

Una cifra que aumenta en los últimos años, y es que desde el curso de 2007/08, cuando solo había 45 alumnos, la matrícula se ha incrementando en un 230%.

El perfil es diverso, en el curso anterior la edad media fue de 65.25 años, llegando a tener alumnos de 81. El 61,4% de ellos son mujeres, y el 71.1% de la ciudad de Pontevedra.

En palabras de Martínez, probablemente la principal dificultad que encuentran al acceder a la universidad es "la necesidad de tener una competencia digital mínima para automatricularse, acceder a la plataforma de teledocencia o gestionar el correo electrónico".

Aunque para ello hay varias materias específicas y la secretaría de alumnado de mayores ofrece apoyo y asesoramiento personalizado.

De profesora a alumna

Aunque esto no ha supuesto ninguna dificultad para Virtudes Domínguez que lleva tres años en la universidad. Empezó con los 60, incluso antes de jubilares "para preparar mi camino de continuidad a la jubilación". "Mi sorpresa fue muy grande, me matriculé en intensivo y el primer año para mi fue impresionante", explica esta ex profesora de ciclos formativos.

"Pasé de ser profesora a alumna y ahora tengo el placer de recibir formación", comenta "yo no me jubilé, cambié de actividad". Virtudes destaca la calidad humana del profesorado, que fue la que le hizo quedarse "nunca me sentí tan arropada como aquí", comenta. Como experiencia destaca haber aprendido a "sentir la poesía", gracias a lo que ha llegado a escribir un capítulo de su vida.

"Llegar a la universidad te hace crecer y darte cuenta de que estás aprendiendo y tienes ilusión. Doy gracias por esta oferta porque a veces somos los olvidados. Nos jubilamos y parece que ya no tenemos nada que hacer", reivindica esta alumna de Gerentología.

En cuanto a socializar con los jóvenes admite que "cuando entramos somos gente mayor y se reservan, luego nos empezamos a integrar, nos escuchan y nos reciben muy bien".

Además esta alumna destaca que "la juventud tiene unos contenidos extraordinarios, muchos más de los que pensamos".

"Estás jubilado y vas al cole"

"Estás jubilado, por eso no trabajas y vas al cole", le dice el nieto a su abuelo, José Luis. Está también en su tercer año, estudió magisterio y pedagogía y trabajó como militar. Realiza ambos ciclos y ha recibido clases de forestales, fisioterapia ciencias de la salud. Ahora cursa psicología evolutiva infantil, "por la mañana estoy en clase con los chavales de 20 años y por las tardes con los de 60", comenta con humor mientras apunta que está en varios grupos de Whatsapp.

Para él, lo más positivo del PUM es que "compartimos experiencias con gente de diferentes profesiones en un espacio de la universidad que es muy libre para opinar. Rellenas aquellas lagunas u océanos que tienes y haces cosas que te interesan. Lo peor. No hay".

Para el futuro señala que seguirá haciendo asignaturas de grado que le interesan: "Ya tengo pensado qué voy a hacer en los próximos tres años", espeta.

A la mayoría de ellos, a diferencia de a los jóvenes, no les preocupa terminar los estudios, sino alargarlos e ir añadiendo asignaturas y conocimientos que les permitan continuar compartiendo aulas con otros alumnos, de su generación o no.

En este sentido destacan que estar con los jóvenes siempre les hace estar actualizados y conocer sus problemas o lo que les preocupa, algo que es fundamental socialmente.

Y es que socializar "es uno de los objetivos más importantes del programa y el que nuestro alumnado más valora. Ensanchar sus relaciones sociales, incrementar redes de apoyo es muy importante a cualquier edad, pero entre los mayores es especialmente necesario" destaca el coordinador. Tanto es así que han creado una asociación, donde hacen desde visitas culturales hasta charlas.

Además de todo esto y las opciones que ofrece el Campus de Pontevedra a todos los universitarios, en el programa de mayores cuentan con servicios pensados para ellos como es el Ciclo de Cine_PUM, el Coro Universitario o Salidas de Estudios, entre otros.

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