La Consellería de Sanidade activó esta mañana el protocolo de inspección correspondiente tras haberse detectado durante la jornada de ayer un total de 41 intoxicaciones en niños usuarios de diferentes comedores escolares de Pontevedra y Marín. La Federación Provincial de ANPA (Fanpa), entidad que gestiona el servicio, a cargo de la empresa Arume, también procedió a iniciar una auditoría propia.

Según indicaron portavoces de la delegación territorial de la Xunta en Pontevedra, "se está manteniendo un contacto fluido con la Federación Provincial de ANPA para averiguar el origen de las intoxicaciones y conocer en qué punto se produce la contaminación, si proviene de la propia empresa, si se da en el camión que la distribuye o corresponde a Arume".

Se prevé que el proceso de inspección "se prolongue un poco" en el tiempo, ya que son varios los pasos a seguir y el protocolo se acaba de hacer efectivo esta mañana, pero todo apunta a la palometa servida durante la jornada de ayer, el mismo pescado que ya provocó casos similares en escuelas infantiles gallegas la semana pasada.

La histamina, una toxina que se manifiesta cuando se rompe la cadena de frío del pescado, parece ser la causa de estas intoxicaciones que generó molestias estomacales en los menores, picores en la boca, rojeces en la cara y la aparición de granitos.

En el momento en el que se detectó la problemática, la empresa responsable de la gestión de los comedores procedió a sustituir el plato y en los comedores que inician su servicio a las 14.30 horas ya no se sirvió este pescado.

En el caso del centro educativo de Campolongo, en donde se vieron afectados 12 de los 170 niños usuarios, el grupo de la ANPA ha trasladado la preocupación de los familiares con respecto a esta cuestión y ha procedido a solicitar una reunión con la entidad correspondiente para obtener más información al respecto.