Pontevedra ha vuelto a salir a la calle por Sonia Iglesias. Su familia ha realizado esta tarde una concentración en A Ferrería y una marcha por el centro de la ciudad que han respaldo centenares de personas.

Este mes se han cumplido nuevo años de la desaparición de Sonia, a la que se perdió la pista el 18 de agosto de 2010. Fue vista por última vez en una tienda de reparación de calzados. Desde entonces, sus familiares no han dejado de buscarla y pedir justicia.

Justicia

La familia de Sonia Iglesias ha aceptado que no la va a recuperar nunca, pero no cesará en su lucha por lograr justicia. “La sonrisa de mi hermana Sonia seguirá empapelando las calles de Pontevedra, año tras año, para recordarle al culpable, que más tarde o más temprano, recibirá su castigo. Tenemos toda la vida por delante, la energía, la resistencia y la firmeza para esperar”, dijo Mari Carmen Iglesias ante los cientos de asistentes ayer a la marcha y concentración en A Ferrería.

A ellos les agradeció su “apoyo incondicional”, sin el que esta batalla sería “más difícil y solitaria”. “Nos reconforta saber que Sonia tenía a su lado personas que la querían tanto y que están dispuestas a seguir dando la batalla por ella, por nosotros”.

Su ex pareja fue imputada solo policialmente

La causa por la desaparición de Sonia Iglesias está archivada provisionalmente, aunque la investigación policial sigue activa. Las últimas noticias que se tuvieron al respecto fue la reapertura en 2017. A mediados de febrero la Policía Científica registró concienzudamente una vivienda propiedad de la familia del sospechoso, en la que él y Sonia vivieron años antes de la desaparición de esta.

El cuerpo de la pontevedresa no apareció y aunque su ex pareja fue imputado policialmente, se acogió a su derecho de no declarar.

La última pista sobre la pontevedresa se pierde en la calle Arzobispo Malvar, tras acudir al zapatero. Tenía 37 años y un hijo de 9.