Los agentes de la Policía Autonómica se desplazaron hasta Combarro después de que tuviesen conocimiento de la existencia de varios furtivos realizando marisqueo ilegal, en los arenales de la parroquia. Allí durante una batida encontraron 3,6 kilos de almejas.

Los furtivos, al detectar la presencia de los agentes y los Guardapescas, huyeron del lugar, unos por el monte próximo, una zona de difícil acceso y otros por la playa de A Seca, los cuales fueron interceptados a la altura de la isla dos Ratos. Durante las batidas para localizarlos, los agentes encontraron el alijo con más de tres kilos de almeja, que estaban escondidos en una zona con mucha vegetación. Este es el nuevo modus operandi de los furtivos, ir apañando pequeñas cantidades y esconderlas en el monte en pequeños zulos, hasta conseguir las cantidades deseadas.

El producto intervenido fue devuelto al mar. Desde la Xunta de Galicia se informa que los guardas rurales -guardapescas marítimos están habilitados para solicitar cualquier tipo de documentación que consideren pertinente para el cometido de sus funciones, que es la de velar por el cumplimiento de la ley de pesca y caza de Galicia, así como la protección de la flora y fauna. Además, este cuerpo está autorizado para el registro de enseres y vehículos dentro de su ámbito de actuación y el decomiso de los útiles utilizados por los infractores.