Los vendedores del mercadillo de antigüedades de la calle Sierra trabajan para poder sacar adelante la actividad y que cumpla con la normativa local. El próximo domingo volverán a instalarse en esta zona del casco histórico siguiendo las directrices que se le han dictado desde el Concello de Pontevedra. Fundamental es que no obstaculicen la entrada a la plaza de abastos, que la del parking quede libre y que, "sobre todo", aseguran, se permita el paso de ambulancias en caso de emergencia.

Un encuentro entre los vendedores a pie de calle ayer sirvió para poner al tanto a todos ellos en la reestructuración del mercadillo, que a principios de esta semana parecía peligrar después la Concellería de Promoción Económica anunciase su desaparición. Un día después el gobierno local reculaba y transmitía a los vendedores de que podrán seguir con la actividad solo en el caso de estar en posesión del carné oficial repartido en su momento.

Para informar correctamente a todos los feriantes sobre la nueva situación, sus portavoces los convocaron en la propia calle Sierra, para indicarles exactamente a partir de qué punto se podrán instalar los puestos.

Además, se estuvieron poniendo al día los nombres de todos aquellos que sí disponen de la acreditación correspondiente. Finalmente, son casi medio centenar, un número mayor del que se creía desde el Concello. Así lo confirma Manuel Villanueva, uno de los portavoces.

La reunión en plena calle favoreció también la recogida de firmas de apoyo de responsables de negocios de la zona, que se acercaron voluntariamente para manifestar su preocupación por el riesgo que pueda sufrir el mercadillo.

En principio, y en base a la última información facilitada por el Concello de Pontevedra, el mercadillo podrá seguir celebrándose en Sierra, justo ante el Mercado.

El problema surgió por la reciente inauguración del "Gastroespazo", en la primera planta de la plaza de abastos, ya que también abre en domingo. Desde el gobierno local se expresó preocupación por el acceso a la misma de personas con problemas de movilidad.

Con esta reorganización podrán seguir desarrollándose ambas actividades en perfecta convivencia.

Además de la colocación de los puestos, es fundamental que los vendedores se limiten a la oferta de artículos que sean o bien antigüedades o bien productos "vintage". No se podrán poner a la venta ni ropa ni calzado, como venía sucediendo últimamente, ni poner el género en el suelo.

Tranquilidad

Manuel Villanueva muestra su satisfacción por el diálogo logrado con la Concellería de Promoción Económica, pese al susto inicial que les hizo pensar a todos la desaparición del mercadillo.

Está previsto que esta misma semana los representantes de los vendedores se vuelvan a reunir con la conejala, Yoya Blanco, para ultimar datos sobre la próxima edición de la feria, este domingo.