"La verdad es que muchos de los acordeonistas hasta parece que escapan del micrófono", confiesa Mariño. La grabación de un disco es nueva para muchos de sus músicos, pero no para el propio director, que confiesa que es veterano en la materia. Su última colaboración, fue en una canción del próximo trabajo de Juancho el Charro.

"La verdad es que ha cambiado mucho en los últimos años la forma grabar, yo mismo tengo un estudio en casa -el mismo que utilizó para la grabación de este disco de la Escola- y grabas tu pista y la mando al estudio del artista que lo pidió", señala Mariño.

Precisamente su experiencia como productor musical le ha llevado a hacer evolucionar hasta estar a la última a nivel tecnológico. "Los tiempos cambian y haremos edición en CD, pero para muchos también esto se está quedando obsoleto, por lo que ampliaremos el rango y trataremos de distribuir este trabajo en USB y en plataformas", comenta el director de la Escola de Acordeóns.

Además, este trabajo también supone un salto de madurez no solo a nivel musical. "Los arreglos son más elaborados, los temas más complejos, pero además se está grabado con multipistas por lo que tendrá un sonido mucho más sutil", comenta Mariño.

"Hacer un disco era ya algo inimaginable cuando se creó la Escuela, como para cuanto más llegar a grabar dos", confesaba su director que fue uno de los alumnos pioneros allá por 1982 cuando Emilio Rey, con los maestros José Paredes y José Poceiro fundaron la que sería la primera y única en Galicia Escola de Acordeóns y que hoy incluso piensa en dar el salto a nivel internacional.