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Un nuevo enemigo de las palmeras se añade al picudo

Un hongo provoca el desplome de la corona de un ejemplar de Villa Pilar

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Un hongo acaba con una de las palmeras más emblemáticas de Pontevedra

La habitual imagen de Villa Pilar, en la calle Riestra, con varias palmeras decorando las esquinas de la propiedad, ya no será la misma después de que la corona de una de ellas, situada ante la fachada del edificio, se haya desplomado en su totalidad a causa de un nuevo parásito que ataca a estos árboles.

Aunque el picudo rojo se ceba con muchos de los ejemplares del casco urbano, todo apunta a que en este caso fue el hongo Fusarium el causante de la caída de todas las ramas de esta palmera, que se acumulan a sus pies y que presenta ahora el tronco desnudo. Este tronco será retirado a lo largo de esta semana.

Villa Pilar, un emblemático edificio de 1905 que preside la entrada al parque de Las Palmeras, posee varios ejemplares en su jardín, que han sido objeto en los últimos tiempos de tratamientos para evitar la presencia del picudo. Sin embargo, una de ellas presentaba un "vicio oculto", un hongo que provocó la pudrición del interior de la corona y que no era visible desde el exterior.

Eduardo Penedo, de la empresa Arbotecnia, se encarga desde hace unos dos años de proteger las palmeras de Villa Pilar, pero centra sus tratamientos en el picudo. Ayer explicaba que desde hace unos días se veía un color sospechoso en la palmera afectada y admitía que "no es normal" el daño que padeció y que provocó la caída total de todas sus palmas, un suceso que se produjo en la noche del sábado al domingo y no causó daños personales, al ocurrir dentro del propio jardín, que cuenta con una llamativa verja perimetral. En cambio, el resto de palmeras de la propiedad presenta un buen estado de salud.

El Fusarium es una enfermedad vascular que se presenta en dos especies diferentes que pueden atacar a las palmeras. Una de ellas afecta a la datilera pero no se conoce su presencia en Europa, aunque sí ha matado a más de diez millones de ejemplares en Marruecos. La otra especie provoca la marchitez en la palmera canaria, como el caso de Villa Pilar, y fue descrita en 1973. El hongo causante no está incluido entre las plagas de cuarentena a pesar de su elevado riesgo potencial y de provocar la muerte de las palmeras. En 1977 ya se había extendido a Italia, Francia, Japón, Islas Canarias y California.

El ataque que provocó la caída de este fin de semana no es el primero que se registra en la ciudad, aunque la presencia de este hongo no parece frecuente. En su día se produjo un incidente parecido en un ejemplar de Las Palmeras. Provoca la muerte progresiva de las palmas que comienza por las más viejas, de abajo hacia arriba, y se aprecia una línea marrón vistosa en la base del peciolo, en cuyo interior se produce la necrosis.

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