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Xosé Fuentes Alende: "Los exvotos nos fascinan porque están llenos de verdad"

El ex secretario del Museo presenta la obra ganadora del Premio de Investigación Olimpio Arca, dedicada a las ofrendas tradicionales

El ex secretario del Museo Xosé Fuentes Alende. // FdV

El ex secretario del Museo Xosé Fuentes Alende. // FdV

La Casa da Cultura Roberto Blanco Torres será escenario el próximo día 29 de la presentación de la obra Os exvotos na relixiosidade popular galega. A súa dimensión patrimonial, el primer anticipo del monumental trabajo que prepara sobre las figuras votivas en nuestra cultura. No le ha resultado fácil. Explica que "las bases del Premio de Investigación Olimpio Arca exigían un máximo de 60 folios incluída la bibliografía, y en el trabajo que estoy haciendo solo la bibliografía son 12 folios, así que sintetizar 500 páginas que he escrito ya en menos de 50 fue arduo, mucho".

- ¿Desde cuándo investiga los exvotos gallegos?

-La investigación la empecé en 1987 cuando el Museo programó una exposición sobre exvotos marineros en Galicia para llevar a la Bretaña francesa en el marco del programa Carrefour de las Regiones de Europa. Me designaron comisario y desde entonces trabajo en ello, pero hasta que no me jubilé no pude dedicarme a fondo, como estoy ahora.

- ¿Qué exovotos se ofrendan en Galicia?

-Los hay de todo tipo. Hay desde los cuadros votivos, que son muy curiosos, estampas pintadas con dos partes, la superior dedicada a representar una escena, con una pintura muy naif representando a la divinidad y al santo y un escena que representa la enfermedad o el accidente. Así esa persona o la divinidad pide la intercesión. Y depsués tienen una leyenda con la persona, de la embarcación, la edad, la enfermedad, las ofrendas, incluso de bueyes, como se ve en la cubierta del libro cuando se ofrenda un buey a la Virxe da Escravitude. Los más habituales, con todo, son los de cera, que no debemos olvidar que es la única artesanía sigue viva en Galicia porque la gente sigue pidiendo. Otras solo hacen trabajos decorativos y esta de la cera, ahora con otros productos que suplantan a la cera pura, sigue trabajando porque la gente pide exvotos y velas. Los hay metálicos y las maquetas de barcos, por ejemplo en Os Milagres de Amil todos los años aparecen nuevos maquetas, recientemente un carguero. Y a mayores están los exvotos en especie: gallinas, conejos, patatas, maíz...

- ¿Por qué nos fascinan los exvotos?

-Nos fascinan porque, uno, si lo ves desde el punto de vista de un espectador llaman la atención, son muy visuales. Los ataúdes en Xente, en A Pobra etc, son muy visuales aunque no falta quien los critica como muestra de una Galicia atávia y creo que son, al revés, que son costumbres que existen desde hace siglos y que tienen un gran valor. Cuando una persona llega a esos extremos,cuando una persona procesiona den un ataud, es porque se ve necesitada de una ayuda superior, a la que acude en último extremo. Nos fascinan porque es curioso para el espectacor y enormemente decisivo para quien ofrenda.

- Estos ritos están llenos de verdad

-Si, lo están. Los exvotos nos fascinan en gran medida por eso, porque están llenos de verdad, porque la gente llega a ese extremo porque tiene una fe, una creencia a que se agarra para lograr casi imposibles, como la curación de una enfermedad o salvarse de un naufragio.

- O reunir fuerzas psicológicas

-Es una parte muy importante de los exvotos actuales, ya no es solamente la enfermedad sino hacer frente al paro, a la dificultades de la vida, a las enfermedades psicológicas, incluso desviaciones conductuales. Pues los enfermos y sus familias acuden a los santuarios y ofrendan los exvotos con la idea de poder reorientar su vida. Esa faceta psicológica es decisiva. Y para comprobar su importancia basta fijarse en la cantidad de gente que año tras año hace cola en Pontevedra para pedir al Nazareno las Tres Gracias, y otros cientos de rituales que se practican, como beber agua de fuentes santas. Nos fascinan los evotos, si, porque esa fe es real, porque están llenos de verdad.

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