Largas colas y mucha devoción fueron las protagonistas de la jornada para honrar al Jesús Nazareno en la capilla de la calle Tetuán de Pontevedra. Desde primera hora y durante todo el día, los fieles aguardaron pacientemente para acceder al recinto religioso, que solo se abre el primer viernes de marzo. Especialmente concurrida estuvo por la mañana con la celebración de una misa, oficiada por el párroco de San Bartolomé, Raúl Lage.

La fiesta religiosa se celebra para recordar que “nuestro Dios se hace presente en nuestra tierra y que tenemos que mirar en nuestras vidas para encontrarlo, reencarnado”, en palabras del sacerdote.

Los devotos entraron en la capilla, donde rezaron y realizaron sus ofrendas a través de los exvotos, cirios y flores, que permanecerán durante varios días adornando el templo.

La salud y el trabajo fueron las principales peticiones de las Tres Gracias de los vecinos, de toda la comarca, que un año más quisieron renovar su fe con el Nazareno.

Las largas colas llegaron en diferentes momentos del día hasta la vieja casa consistorial, rodeando el Teatro Principal, con creyentes de todas las edades, la mayoría mujeres. Se les permite el acceso a la capilla en grupos de no más de treinta personas, de ahí que cada año se dilate mucho el momento para poder rezar ante el santo.

En la calle Tetuán, para terminar la fiesta religiosa al más puro estilo tradicional, se instalaron varios puestos, en los que se vendieron los exvotos y velas, pero también las sabrosas rosquillas.