El pleno de Poio acordó ayer en pleno sumarse a la propuesta lanzada por la Xunta a través de Sogama para tratar de reducir el porcentaje de residuos tratados por esta sociedad derivados desde el municipio. La iniciativa premiará con una reducción del 10 por ciento en las cuotas a pagar a la entidad por parte de los Concellos que cumplan con los objetivos marcados en el programa, un descenso en los pagos a Sogama que el Concello quiere revertir en los vecinos.

Según indicaba ayer el alcalde, Luciano Sobral, uno de los compromisos de adherirse al convenio era el de la aplicación de la reducción del 10 por ciento con la que se aplicará de Sogama al Concello y que este revertirá en los recibos de la basura de los vecinos. Según adelantaba la teniente de alcalde, Chelo Besada, la intención es que se haga efectivo esta reducción en los últimos recibos del año.

Con esta adhesión, el gobierno debe ahora modificar la ordenanza municipal para que contemplar la aplicación de la reducción en los recibos de los vecinos. Con esta iniciativa supondrá un descenso en los 122 euros anuales que supone para cada poiense el pago de este servicio municipal. Además de adherirse y modificación de la ordenanza, para que se haga efectivo tendrán que cumplirse los requisitos del acuerdo, con la reducción del porcentaje de residuos tratados por Sogama derivados del municipio poiense.

Precisamente es en este punto en el que difieren la oposición y el gobierno local. Desde el PP mostraron su desconfianza a que el Concello pueda alcanzar la reducción de residuos trasladados a Sogama. Besada, en ese sentido, daba por asumido que se alcanzarán los objetivos. En este sentido, anunció que se realizarán charlas para ciudadanía con el objetivo de potenciar la reducción de la producción de residuos y aumentar el reciclaje, así como seguir potenciando el compostaje con el reparto de composteros. Además, el PP solicitó ayer en el pleno una investigación para averiguar si los vecinos del municipio están pagando residuos producidos en otros municipios. Los populares critican que Poio "aumentó 256,12 toneladas, más que Vigo y Pontevedra juntas".

Por otro lado, el Concello se adhirió al pacto de los alcaldes para el clima y la energía. Se trata de una iniciativa que en Galicia promueve la Xunta y abre a los concellos posibilidades para acceder a líneas de subvenciones para realizar mejoras de ahorro energético y sostenibilidad.