Los muros de ladrillo caravista del CEP Campolongo tienen los días contados. La comunidad escolar al completo, con el apoyo de la Estación Fitopatológica Areeiro, ultima esta semana su innovador Jardín Vertical, un proyecto que no solo busca afianzar los vínculos de un alumnado urbano con el medio ambiente sino que también les acerca al reciclaje.

El proyecto está ya en su fase final. Esta semana, por turnos organizados, los escolares se encargan de la plantación de una serie de especies recomendadas por los técnicos de Areeiro. Mañana serán los de sexto curso, los más mayores, los que se encarguen de poner el broche de oro a una semana de plantación en la que los escolares podían optar por plantas o por semillas.

La pared norte del centro es la "parcela" sobre la que ya luce el Jardín Vertical del colegio. En ella hay 19 vanos, uno por aula, por lo que cada clase tiene uno propio, y cada alumno tiene su propia maceta con su planta.

La idea, desarrollada por la asociación de padres y la dirección del centro, pretende que cada alumno sienta que tiene algo propio en el centro, algo que es "solo suyo y de su familia". A partir de ahora, cada uno de ellos se encargará del cuidado de su planta. Antes de entrar en clase, al salir o durante los recreos deberá ocuparse de que las malas hierbas no ocupen espacio en la maceta y que su planta tenga el agua necesaria para sobrevivir. "Podrán verlas crecer y florecer y sentir que forman parte de este proyecto", explica Antonio Rodríguez Fernández, presidente de la asociación de padres.

La ANPA y la dirección del centro llevan meses trabajando en este proyecto, en el que la colaboración de las familias ha sido clave. Y es que las macetas son botellas de plástico recortadas y decoradas por cada familia.

Con las pautas de la ANPA, cada familia decoró su botella siguiendo los criterios estéticos que consideró más conveniente. El resultado cuelga de la pared exterior del colegio. "Hay auténticas obras de arte en las que se puede ver que la familia se implicó con su hijo en la decoración", explica Antonio Rodríguez.

Las botellas están engarzadas para que las plantas escalen la pared de forma vertical y escondan el característico ladrillo de este cole.