La Asociación de Constructores de Pontevedra, de ámbito provincial, reconoce que la crisis afectó de forma absoluta al sector y no volverán los tiempos de la burbuja inmobiliaria, pero también subraya que la construcción supone cerca del 10% de los puestos de trabajo de la provincia y alrededor del 8% de su PIB.

Aún así, se detecta una notable escasez de mano de obra, sobre todo personal especializado, por lo que es muy frecuente ven en operarios portugueses en los edificios en construcción en Pontevedra. Así lo exponía hace unas semanas el gerente de la asociación, Javier Carballeda, al alcalde, Miguel Fernández Lores, al que solicitaba la participación municipal en programas de formación.

Soldadores, electricistas, encofradores o fontaneros son algunos profesionales que, según las empresas, escasean desde que la crisis arrasó el sector y llevó a muchos de estos especialistas a otros trabajos o al paro. Carballeda explicaba tras su reunión con Lores que durante la feroz crisis que afectó a esta actividad muchos trabajadores se jubilaron, emigraron o se desplazaron a otros sectores y ahora se hecha en falta mano de obra.

Otro de los problemas del sector es la falta de adaptación de todos los planes de urbanismo de la provincia a la normativa sectorial. La asociación cree que ese proceso sería una fórmula para recuperar la actividad. Por ello, se apunta que las administraciones deben implicarse y elaborar planes de urbanismo donde no los haya o adaptarlos a la normativa vigente en su caso, como ocurre en Pontevedra, cuyo documento cumple ahora veinte años (entró en vigor en enero de 1989) y su renovación está paralizada desde hace tiempo.

La Asociación de Constructores de Pontevedra se puso en marcha hace unos dos años, al recuperar una agrupación anterior que desapareció con la crisis y a día de hoy agrupa a una treintena de empresas de la provincia. También forma parte de una fundación, un organismo paritario entre la patronal y los sindicatos UGT y CC OO.