A simple vista, pocas cosas parecen tener en común un hospital y un aeropuerto. Pero las dos cuestiones más básicas que comparten, los controles de riesgo y la elevada afluencia de personas, han servido para diseñar un proyecto de calidad que le ha valido un premio a nivel nacional al Complexo Hospitalaria de Pontevedra, CHOP.

Detrás de la iniciativa están la unidad de Calidad y el servicio de Farmacia, que conjuntamente crearon y pusieron en marcha el programa "Air Farmacia", galardonado con el premio de la Fundación FiDISP en seguridad del paciente como el mejor de España.

La idea surgió por parte de la unidad de Calidad, que propuso a Farmacia llevar a cabo una intervención a semejanza de lo que ocurriría en un avión. "¿Quién se subiría a uno si no sabe que está totalmente certificado y validado sin riesgos de seguridad? Nadie. Las organizaciones sanitarias también se ponen como ejemplo en este sentido, tanto, por ejemplo, en las áreas quirúrgicas o en la Farmacia, muy implicada en la detección de los riesgos potenciales. Siempre nos adelantamos para que esos riesgos no lleguen al paciente", explica Carlos Crespo, jefe del servicio de Farmacia del área sanitaria pontevedresa.

Para ello se involucró a todo el personal, desde los farmacéuticos hasta administrativos, celadores, auxiliares de clínica, técnicos, personal de enfermería e investigación, residentes y becarios, entre otros.

Se echó mano de la simbología reconocible por su semejanza con los aeropuertos, que fue colocada por los pasillos cercanos al servicio, en paredes y suelo. Asimismo, todos disponían de una tarjeta de embarque en la que priorizaban el vuelo ISO 9001.2015, certificación de calidad renovada recientemente. En la parte trasera tenían unos recuadros en los que anotaban tres riesgos y qué hacer ante ellos. Cada quincena o mes se les enviaban avisos para que recordasen depositar las tarjetas en unas urnas.

"Todos se sintieron muy implicados, participaron el 70 por ciento", celebra Jorge García-Borregón, subdirector de Calidad.

De este modo podían manifestar de forma anónima todos los riesgos desde el transporte desde la compañía farmacéutica hasta la recepción del medicamento, su colocación en el lugar correspondiente y el traslado y distribución a la planta determinada para el paciente ingresado o el hospital de día o centro de salud.

"Se creó una curiosidad no solo en el servicio de Farmacia, sino en todo el hospital", aseguran ambos responsables.

36 riesgos reales

Pero el proyecto no quedó solo ahí, sino que tuvo, además, una aplicación real. "Se creó una matriz en la que se registraron todos los riesgos, 36, y se fueron detallando las causas, consecuencias y tratamientos de riesgos", resume Crespo.

Fundamentalmente, se plasmaron riesgos potenciales y con fáciles soluciones. "Siempre era que hacen falta más recursos humanos para poder vigilar más el proceso", informan.

"Hay que buscar el equilibrio: cuanta más actividad realices, más manos requieres", añade el jefe de Farmacia.

Las conclusiones llegaron hasta la gerencia del CHOP y los objetivos que ahora se plantean desde el servicio de calidad para este año están relacionados con este trabajo.

"Una de las incorporaciones será la prescripción electrónica, que va a minimizar mucho los riesgos en los procesos", avanza García-Borregón.

El proyecto Air Farmacia compitió a nivel nacional con medio centenar de otros centros sanitarios. "Nos llamó mucho la atención que nos felicitaron por la innovación de la actividad, su originalidad y por el hecho de que partiese de un servicio hacia la organización y no viceversa", explica Carlos Crespo.

"Cuando tú planteas un sistema de gestión de calidad, lo más difícil y lo más importante y clave es la implicación de todo el personal.La calidad no es una cosa de uno ni dos ni tres. Hay que implicar a los profesionales de todas las categorías", subraya García-Borregón.

Una de las cuestiones de las que también están orgullosos es del coste del proyecto, menos de 200 euros, frente a unos resultados y un impacto muy importante "que se puede trasladar a otras organizaciones". "Ya nos lo han pedido, no solo aquí en el hospital, sino en otros e incluso de otras comunidades autónomas", afirman.

Línea estratégica

Los cientos de procesos que se llevan a cabo en un área sanitaria como la de Pontevedra entrañan riesgos. "Se trabaja bien, cada día mejor, pero estamos sometidos a riesgos. A la seguridad le damos un valor muy importante. Constituye un elemento primordial para la calidad asistencial", recuerda Jorge García-Borregón.

"La seguridad es una línea estratégica, por lo que es una obligación para los servicios sanitarios llevar a cabo una serie de acciones y programas para reducir, minimizar y prevenir esos riesgos", añade. Uno de los más importantes son las infecciones.

La Unidad de Calidad está formada por un equipo multiprofesional que coordina todas las actividades.

Actualmente, el CHOP tiene certificados con la norma internacional ISO varios servicios: Microbiología, Farmacia, Análisis Clínicos, Documentación Clínica, Esterilización, y Hematología y Gestión Ambiental.