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El comercio electrónico asfixia a la tradición familiar

- Los negocios de varias generaciones de Pontevedra se esfuerzan por perdurar frente a las ventas en internet - Los bajos márgenes de beneficios en la red impiden que muchos se puedan unir a esta forma de comercio

Buena parte del comercio local de Pontevedra está conformado por establecimientos de carácter familiar. De unas generaciones a otras, los negocios hacen historia tanto en el casco antiguo como en la zona centro de la ciudad. Han pasado de padres a hijos y, en algunos casos, también a nietos. Aunque tienen un gran peso en el sector, no son ajenos a las amenazas que el pequeño comercio sufre actualmente, encabezadas por las ventas en internet. Algunos ya se están adaptando ofreciendo sus artículos en la red, pero otros prefieren continuar con la venta tradicional porque los márgenes de beneficios no serían suficientes. Los hay que se mantienen a flote tanto por amor a la profesión como a la familia, mientras que a otros les va tan bien o mejor que a sus dueños primigenios. Eso sí, todos ellos reconocen que su futuro está totalmente en manos de los pontevedreses y que a ellos deben la permanencia de sus puertas abiertas en la Boa Vila. La atención personalizada y el servicio postventa son sus armas frente a los nuevos tiempos.

"Están por todos lados. Los más antiguos quizá están en el casco histórico, pero en el casco urbano también hay muchos. Es cierto que a algunos igual les hacía falta un estudio de viabilidad, pero la realidad es que en algunos sectores en concreto están ya muy afectados por la venta on line y que se van a ver muy perjudicados con el tiempo", asegura Miguel Lago, presidente del Centro Comercial Urbano Zona Monumental, CCUZM.

Lago reconoce que no se debe a un capricho de los comerciantes ni al hecho de que muchos no estén preparados para este tipo de venta, sino que las transacciones por internet "son mucho más complicadas". "Hay que adherirse a las grandes líneas que hay en este momento, que básicamente es Amazon, y que se lleva un 20 por ciento de comisión, lo que deja un margen de beneficio muy pequeño", explica.

En este sentido, advierte de que el sector textil es ya el más perjudicado por la venta on line. "En Estados Unidos están cerrando ya centros comerciales enteros. Estamos viendo el principio de lo que va a ser el futuro. Estamos viendo la punta del iceberg. De hecho, algunas grandes cadenas ya empiezan a establecer tiendas sin venta solo para probar las prendas", manifiesta.

"Las tiendas en calle funcionan, y cuanta más gente pase por delante mejor funcionarán. En cualquier caso en el casco histórico ya hay tiendas adheridas a Amazon", apunta.

"Son parte fundamental"

La Asociación de Jóvenes Empresarios de Pontevedra, AJE, también tiene contacto con numerosas empresas de carácter familiar en la comarca. "Es una parte fundamental de nuestra empresa y suelen ser más consolidadas con ciertas ventajas, al tener locales y bajos en propiedad y no depender de las subidas de alquileres. Es un comercio que en los últimos tiempos tiende a especializarse y a dar más servicio a la demanda del cliente, asesoramiento. Es la única diferenciación que tienen frente a internet", resume Pablo Fernández, presidente de AJE.

"A nosotros nos llegan comentarios de los comerciantes de que los últimos han sido de los peores años, y eso que aquí las ventas on line son menos de la mitad que la media de Europa", alerta.

"Lo que es indudable es que el comercio electrónico va a ir a más, porque las personas lo demandan. Buscamos todos la comodidad, pero el ciudadano debe reflexionar un poco sobre qué pierde si no usa el comercio local", concluye.

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