El tiempo parece que se ha parado en la Ortopedia Teucro, entre la plaza del mismo nombre y la calle Manuel Quiroga. En el año 1941 la abría el padre de Miguel Pérez, que se incorporó al frente del negocio a principios de la década de los ochenta.

"Era el año 1982 y había crisis. Entonces mi padre me dijo que comenzase en el negocio. Estudié técnico ortopédico", recuerda.

Asegura que incluso un sector como el de la ortopedia se ve afectado por internet pese a estar muy relacionado con la de la salud. "La gente hasta compra unas muletas a través de internet", asegura.

En su tienda, además de realizar la pedicura especializada, se vende material de todo tipo personalizado. "Lo que nos mantiene es el trabajo especializado, sino tendríamos que cerrar. Hacemos plantillas a medida, por ejemplo, férulas, todo adaptado al cliente", afirma.

Sabe que después de su generación no habrá una tercera. "Mis hijos son uno médico y la otra enfermera. La pena que me da es que cuando yo me jubile y me marche de estos soportales lo que va a haber en el lugar de esta tienda será un bar", dice.