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Los comuneros se centran en el control del eucalipto, que ocupa un tercio de sus terrenos

Apuestan por reducir y mantener limpias las plantaciones y alejarlas de las cercanías de las casas, fincas agrarias y ríos - El uso social del monte es la prioridad de las comunidades, que invitan a su disfrute general

José María Domínguez, de la Comunidade de Montes de Campañó, en una zona replantada en A Tomba. // Rafa Vázquez

José María Domínguez, de la Comunidade de Montes de Campañó, en una zona replantada en A Tomba. // Rafa Vázquez

Adaptar el actual uso del monte a las necesidades de los propietarios y darle otros nuevos para la ciudadanía es el principal objetivo de las comunidades de Pontevedra, que cuentan, en su conjunto, con un 30 por ciento de sus terrenos ocupados por eucalipto, según la Mancomunidade de Montes. A esta especie se culpa de la rápida propagación de incendios como los del pasado 15 de octubre. Lo ideal sería reducir esa superficie, por lo que la idea general pasa por conservar ciertas plantaciones, solo las que pertenezcan a terrenos no agrarios, y mantener las zonas limpias para evitar los fuegos. Algunas comunidades de montes, como las de Salcedo y Campañó, ya se han puesto manos a la obra y cuentan con una ocupación máxima de un 10 por ciento de sus terrenos por este árbol.

"Nosotros ahora mismo estamos pendientes de un tratamiento selvícola en un pinar para evitar la reducción de densidad y evitar la continuidad de los fuegos, algo fundamental, así cómo de una corta y otro tratamiento del mismo tipo en un eucaliptal", asegura Iván Pérez, de la Comunidade de Montes de Lourizán y presidente de la Mancomunidade de Pontevedra.

"Tener eucalipto, así como pino, que favorecen la propagación del fuego porque son especies pirófitas, no es tan malo, sino el modo en que se tienen", subraya. En este sentido apuesta por reducir el número de árboles para rebajar la biomasa, así como por la poda para que los fuegos no sean tan virulentos y de tipo vertical.

"Por supuesto que un pinar arde mejor por la cantidad de resinas que tiene. Si aún por encima está mal gestionado es una bomba de relojería"

En el caso de la Comunidade de Montes de Lourizán, los trabajos se deben hacer exclusivamente con fondos propios, ya que la posesión en sus terrenos de yacimientos arqueológicos les impide disfrutar de las ayudas de la Administración autonómica.

Una cuarta parte de los montes comunales de Lourizán están ocupados por eucalipto. "Yo no creo que haya que proceder a la eliminación total. Tenemos un monte muy diverso con soutos de castiñeiros, carballos, eucaliptales, pinares... Cada especie tiene un comportamiento muy diferente. El suelo varía mucho. Los carballos, castaños y nogales necesitan suelos muy profundos. Los de aquí son muy rocosos con muy poca profundidad. Se han plantado muchas especies de frondosas en lugares no adecuados, que después crecen raquíticas", opina Pérez.

En su opinión, es más prioritaria la participación social en la reordenación de los montes, para que se respeten las distancias de las plantaciones respecto de las casas y se controle el estado de las masas. "Una política seria en cumplimiento de ley. Hay muchas líneas en las que trabajar", destaca.

"Las comunidades de montes adolecen de la falta de participación de la gente porque podrían involucrarse con sus propias parcelas particulares o ayudando en la gestión", afirma.

"Tampoco hay relevo generacional. Son, básicamente, problemas de tipo social", resume.

Aprovechamiento

Desde la Asociación Galega de Comunidades de Montes, Xosé Pereira, su presidente, también apuesta por readaptar el uso forestal de los montes. "Tiene que haber un uso forestal, aprovechamiento por el ganado, agricultura, setas, senderismo y paisaje. Si el monte no tiene una utilidad general y sostenible no tiene futuro", considera, para recalcar que "nosotros apostamos por los espacios abiertos y una función social, siempre bajo la gestión de los comuneros".

"El problema que tiene actualmente el eucalipto en el monte gallego es que está muy extendido. El plan forestal establecía un máximo de 400.000 hectáreas, que ya se han superado", asevera.

"Ese eucalipto tiene que estar ordenado, en los lugares que le corresponda. No puede estar como está ahora, en la Rede Natura, dentro de las tierras agrícolas y de las figuras de protección. El eucalipto tiene sitio, pero tiene que estar gestionado", reitera.

Asimismo, apunta que el eucalipto se puede dedicar a otros fines que no sean la producción de pasta de papel.

La asociación ha presentado una iniciativa legislativa popular para promover la retirada del eucalipto de las zonas prohibidas, como las cercanas a viviendas o de ríos.

Los comuneros han participado en la elaboración de las líneas generales del nuevo plan forestal que prepara la Consellería de Medio Rural.

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