-Simplemente, con decirte que yo no tengo ni Facebook, ni Twitter ni Instagram, ni siquiera tengo ordenador... Yo creo que las redes sociales, como todo en la vida, tienen su lado bueno y su lado malo. A veces circulan informaciones con poca veracidad. Parece que lo que sale en Wikipedia y lo que sale en Internet sea una información válida, cuando no están contrastadas ni sujetas a un rigor informativo. Antes que contar tu vida minuto a minuto a través de las redes sociales, yo prefiero sentarme a tomar un café, mirar a los ojos al interlocutor y contarle todo lo que me ha pasado.