Fin a más de cuatro días de fiesta. Poio puso el broche de oro a una nueva edición de sus festejos de San Xoán por todo lo alto, con un espectáculo de luces pirotécnicas en la explanada de A Seca. Los fuegos artificiales marcaron el final del San Xoán, a falta de la sardiñada popular que se celebrará el próximo día 7 en la Casa Rosada.

Pero antes, el último día de las festividades dio para mucho. La Coral da Fátima ofreció la misa solenmne en el Mosteiro en honor a San Fructuoso, antes de que la Banda de Música de Vilanova de Arousa llenase de música la Plaza por última vez hasta el próximo año.

Ya por la tarde, los niños, muy protagonistas estas fiestas, tuvieron una nueva oportunidad de disfrutar con los espectáculos de animación infantil programados en el Parque da Memoria. Los pequeños, ya de vacaciones, aprovecharon de nuevo la oferta cultural y disfrutaron con las distintas actividades programadas en un día que no invitaba a disfrutar de las playas.

Hacia el anochecer, las orquestas Ritmo Xoven y Ciclón amenizaron la última verbena, que pese a ser en un día lectivo contó con numerosos asistentes dispuestos a despedir el San Xoán de la mejor forma. Los fuegos artificiales supusieron el único parón dentro de una noche llena de música que, sobre todo, disfrutaron los más jóvenes.

Al cierre de esta edición, las festividades de San Xoán no habían registrado percance alguno, más allá de un pequeño corte sufrido en la cabeza sufrido por una mujer la madrugada del sábado 24 de junio. El operativo de tráfico especialmente creado para la ocasión evitó aglomeraciones de coches en A Seca.

Ahora, a falta de la citada sardiñada popular, Poio se despide de las primeras fiestas del verano, pero la actividad lúdico-cultural no desaparecerá del municipio, pues el jueves a partir de las 19:30 horas comienza el Encontro de Embarcacións Tradicionais en Combarro, que se extenderá hasta el domingo 2 de julio.