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José María Bello: "La plaga de velutina se puede parar pero no de la forma en que lo hace Tragsa"

El apicultor morracense ofrece hoy una charla en Portas dirigida a todos los aficionados

José María Bello, preparado para sus tareas apícolas. // Gonzalo Núñez

José María Bello, preparado para sus tareas apícolas. // Gonzalo Núñez

José María Bello es delegado de la Asociación de Apicultura de O Morrazo, que actualmente agrupa a una treintena de asociados vinculados al sector, y que forma parte por extensión de la asociación gallega. Dada la falta de operatividad de los equipos de la administración, su colectivo lleva a cabo, por su cuenta y riesgo desde 2015, una lucha particular contra la avispa velutina, que actualmente tratan de exportar a varios concellos. Hoy sábado a las 18.30 horas organiza una charla en el Aula de la Uned de la Casa de Cultura de Portas, conferencia abierta al público, pero dirigida de manera especial a todos los aficionados al mundo de la apicultura.

-¿Es posible parar la plaga de la avispa velutina, tal y como se está extendiendo en estos últimos años?

- Sí, claro que se le puede plantar cara y que podemos pararla, pero no como lo está haciendo la Xunta, con un método ineficaz que pasa por una empresa que es Tragsa y que es la que se encarga en muchos concellos de la retirada de nidos, pero que carece de la motivación necesaria para actuar con celeridad y erradicar la plaga.

- En la asociación que usted lidera se lo han propuesto por su cuenta ¿Cómo surge la idea?

-Fue vista la inoperatividad de la Xunta para actuar con prontitud ante los casos denunciados que una decena de apicultores del colectivo empezamos en 2015 a dedicarle tiempo y dinero para actuar por nuestra cuenta. Lo hacíamos con escaleras y arneses para subirnos a los árboles, jugándonos el tipo, hasta que un edil de Moaña, que un día nos vio trabajar en esas condiciones, nos dijo que aquello tenía que acabarse y movilizó al concello, que fue el primero, para apoyarnos y equiparnos debidamente para poder realizar nuestra labor en adelante con más seguridad.

- Y desde ahí extendieron su plan a otros concellos.

- Sí, amén de en Moaña, estamos actuando en Cangas, Vilaboa, Bueu, Marín e incluso llegamos a Barro. También se lo planteamos a Pontevedra, pero ahí, por su cuenta, el concello decidió invertir ya 20.000 euros en un equipo propio para afrontar la lucha por su cuenta.

- ¿Lo hacen de forma altruista?

- Sí, pero esto no puede seguir así. Lo nuestro es pasión por las abejas, en mi caso las crío desde los nueve años, las quiero casi como si fueran de la familia, y no estoy dispuesto a quedarme quieto, quiero luchar lo indecible para no perderlas.

- ¿Qué resultados han logrado?

- Sirva como ejemplo que desde de 7 de junio de 2016 hemos retirado 480 nidos de activos. Pero además, con las diversas trampas que hemos colocado en estos concellos, hemos capturado entre el 1 de marzo y el 25 de mayo de 2016, 3.500 avispas reinas, lo que significa, evitar la creación de otros tantos nidos. Estamos haciendo por nuestra cuenta un trabajo que no solo beneficia al apicultor sino que está siendo, por extensión, un servicio a toda la ciudadanía. Pero este es un parche, una situación temporal, nosotros no podemos estar continuamente dedicando tiempo y dinero en desplazamientos para brindar este servicio. La administración tiene que implicarse más, y cuando digo la administración pienso directamente en los concellos, los más cercanos al ciudadano.

- Ellos se escudan en que carecen de personal y que no tienen competencias, que es un problema de la Xunta...

- Cierto que no es competencia municipal, pero acabará siendo, no les queda más remedio que asumirlo porque es un problema real, creciente, y ante él solo cabe tomar el toro por los cuernos. En O Morrazo ya se tienen producido picaduras de velutina que han acabado con gente el Meixoeiro o en el Álvaro Cunqueiro. Y el día en que se muera una persona por ello, entonces sí va a ser responsabilidad del concello de turno, porque tenía constancia de un nido que era un peligro potencial para la ciudadanía y no actuó.

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