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Buenaventura Aparicio: "Es inconcebible que los grabados rupestres gallegos no sean Patrimonio de la Humanidad"

El antropólogo presenta la obra para niños "A pedra do cervo"

Buenaventura Aparicio. // Rafa Vázquez

Buenaventura Aparicio. // Rafa Vázquez

La Casa de Cultura de Pontecaldelas será escenario el próximo jueves, día 1, de la presentación de "A pedra do cervo", una obra que habla de un ciervo superviviente, de una cultura milenaria y que invita a conocer y a disfrutar del riquísimo patrimonio rupestre de Galicia. "Se dirige a niños a partir de 10 años", explica el autor, "y también a adultos, lo ideal sería una lectura compartida de los padres con los niños, para que los padres puedan resolver dudas".

-La arqueología es el leitmotiv de la obra

-Si, el pretexto es un caso bastante curioso, un grabado rupestre que se llama A Pedra do Cervo que está en un monte de Pontecaldelas que se salvó de la destrucción casi casi de milagro, porque los canteros hace muchos años extrajeron piedra de allí, incluso la misma laxe en la que está el grabado la aprovecharon por todo el contorno, hasta el punto de que llegaron a hacer un agujero para meter dinamita en el dibujo pero al final no lo volaron. Escribimos hace mucho tiempo un artículo que se llamaba "El ciervo indultado".

-¿Se sabe por qué sobrevivió ese petroglifo?

-Ahora mismo estoy haciendo un trabajo de investigación, porque de ahí me fui a Tourón, a Mogor, a A Caeira y comprobé también que las laxes más importantes con grabados muy destacados también tenían huella de haber andado los canteros por ahí pero al final no las volaron, es la investigación que estamos haciendo, cuál era el mundo de las creencias, la cosmovisión de los canteros de hace 100 o 150 años para al final respetar esas piedras, hay unos motivos y los resultados de lo que estamos investigando será objeto de una próxima publicación.

-¿Qué relata el cuento?

-El ciervo es un pretexto para otros objetivos, especialmente difundir y valorar nuestra arte rupestre, que es magnífica, es increíble que no haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad, pero además hay un trasfondo que es el amor a Galicia, a la cultura gallega, algo que está en el cuento permanentemente, junto con un mensaje de respeto a la naturaleza, que hay que cuidarla porque está muy deteriorada.

-También lanza un mensaje de optimismo...

-En este momento y tal y como está la situación del mundo hay que transmitir un mensaje de esperanza a los niños, sobre todo a ellos, porque los niños son como esponjas, absorben todo lo que está pasando, las noticias parece que no les llegan pero si que las perciben, y he pretendido explicarles que un mundo mejor es posible, que tenemos que tener esa esperanza de que con una conciencia universal se puede hacer un mundo mejor.

-Afirma que sus nietos han sido la inspiración de la obra.

-Si, mis nietos con sus padres han venido con los abuelos a ver los grabados rupestres, estuvieron en Tourón, en Campo Lameiro, los conocen bien desde pequeñitos, y a los 4 años al mayor le prometí que el abuelo escribiría un cuento para ellos, y ahora él ya tiene 10 años y era el momento de escribir el cuento. Y la verdad es que fue una motivación muy fuerte, cuando tienes unos nietos que están ahí son un gran acicate para hacerlo con mucho amor. El cuento tiene unos objetivos pero tiene que tener siempre unas pinceladas de ternura y de humor.

-La obra incluye fichas para el trabajo en el aula

-Si, buscamos un cuento que además de en los hogares sirviese como instrumento válido para la escuela, para difundir el arte rupestre. Yo estoy particularmente satisfecho de las ilustraciones, muy delicadas, muy finas, hechas con mucho cariño y detallistas, casi minimalistas, el trabajo de Pilar Castro Caamaño ha sido excepcional.

-Otra de las claves de la obra es la defensa de la cultura popular

-Galicia tiene una cultura popular de un valor extraordinario que desgraciadamente mucha gente no valora, no valoramos ni queremos lo nuestro lo suficiente, y un país que no valora lo suyo ni lo aprecia tiene un problema muy grave. Creo que toda la labor educativa debe tener como objetivo fundamental recuperar la autoestima, si los ciudadanos de un país no son conscientes de lo que tienen, no van con la cabeza alta, orgullosos, va a haber un problema muy grave, es muy importante difundir el patrimonio histórico artístico de Galicia, desde abajo, empezando por ahí, es fundamental, a partir de ahí saldrán los niños con otra actitud.

-¿La arqueología sale especialmente malparada en ese desconocimiento de nuestra cultura?

-La gestión de la arqueología en Galicia es manifiestamente mejorable, se han hecho cosas, como las áreas arqueológicas, pero si no fuera por los aficionados, las asociaciones culturales repartidas por toda Galicia que los fines de semana y vacaciones han ido por ahí, han dado a conocer los grabados, se los han explicado a los vecinos de las aldeas, sin ellos la cosa no hubiese funcionado, solo con la acción oficial no funciona, hay que implicarse mucho más y pensar que el objetivo fundamental ha de ser que el conjunto de grabados rupestres de Galicia sea declarado patrimonio de la humanidad porque eso le daría un plus de valor muy grande.

-Es uno de los expertos que no se explica que esa declaración todavía no se haya producido

-Es inconcebible que los grabados rupestres gallegos no sean Patrimonio de la Humanidad, máxime porque Galicia es una excepción dado que todo el arte rupestre, tanto pintura como grabado, de España, y me refiero tanto al arco cantábrico como a la zona levantina está declarada Patrimonio de la Humanidad; los grabados noruegos de ciertas zonas están declarados también, quedamos prácticamente nosotros, no entiendo por qué no se están haciendo acciones, es un camino que tiene unos trámites para conseguirlo y hay que hacerlo porque sería la mejor manera de protegerlo.

-¿Por qué el arte rupestre gallego es especialmente valioso?

-Es excepcional, aparte de porque tenemos muchísimas rocas con grabados y cada vez se descubren más, porque tiene una particularidad, por ejemplo el arte rupestre de las Islas Británicas, de la zona de Cornualles o de Noruega, está casi totalmente centrado en motivos geométricos, combinaciones circulares, cazoletas etc. Nosotros además de eso, además, tenemos un arte figurativo que se llama naturalista, que es excepcional, un repertorio mucho más rico: escenas de caza, escenas de equitación, panopias de armas enteras, serpientes, nuestro repertorio es riquísimo y esas escenas, que son como una de Tourón perfectamente articulada, A Laxe das Ferraduras, una escena totalmente excepcional con espadas de la edad de bronce, posibles ídolos, la idea de jerarquía con el jefe de la cacería arriba con una espada enorme que indica su poder y su fuerza, hay todo un simbolismo que nos va a dar para estudiar muchísimos años todavía, es difícil revelarlo pero es un tesoro que nos va a dar muchísimas sorpresas. Y además tiene plasticidad, tiene estética y tiene algo muy importante que es misterio, por eso nos queda mucho trabajo por hacer.

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