No es la primera vez que ocurre y es posible que no sea la última debido a la confianza ciega de algunos conductores en los dispositivos de navegación GPS. Un conductor portugués acabó con su vehículo atrapado ayer en las escaleras de la plaza de A Ferrería después de que su GPS le guiase por este tramo de calle peatonal. Ocurrió en torno a las cuatro de la tarde y fue necesario avisar a una grúa para que se pudiera retirar el vehículo.