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"Raros somos todos"

Más de un centenar de psicólogos gallegos debaten en Pontevedra sobre género e identidad

Asistentes al congreso que celebró el Colegio de Psicólogos de Galicia. // Rafa Vázquez

Asistentes al congreso que celebró el Colegio de Psicólogos de Galicia. // Rafa Vázquez

Más de un centenar de psicólogos participaron ayer en el congreso "Xénero e identidade: olladas desde a clínica" que celebró el Colegio de Psicólogos de Galicia, un encuentro que tuvo lugar en el Pazo da Cultura y que posibilitó que distintos expertos analizasen y debatiesen aspectos como las diferentes enfermedades psicológicas en función del género, las relaciones entre género y sexualidad o la influencia del género en la construcción de la identidad.

Se entiende por género "la vivencia personal de tu sexo", explica José Rodríguez Otero, integrante del comité organizador del congreso, "es decir puedes ser sexualmente un hombre o una mujer pero el género es cómo tu te sientas, qué tipo de vida llevas, por ejemplo tu sexo puede ser el femenino pero tu género el masculino porque tu forma de vida se acerca más a lo que se considera lo masculino".

Así, el género es lo más social (los comportamientos, las actividades que una sociedad en concreto considera propias de hombres y mujeres) y el sexo lo más biológico.

No es solo que el género no sea un destino desde el nacimiento sino que en frecuentes ocasiones ambos conceptos no van en paralelo. Es el caso de la transexualidad pero también de la directora general de una gran empresa que ha centrado su vida en su carrera y aparcó la maternidad o del varón que apuesta más por vivir su paternidad que por su carrera.

"Esas personas que no se comportan de un modo que la sociedad considera normal para su sexo pueden sentir un cierto rechazo, en ocasiones esa lucha continua provoca ansiedad, depresión etc, mientras que otra mucha gente se adapta con normalidad a esta situación y no necesita ningún tipo de ayuda", explica el psicólogo, que añade que "lo que es importante es que nosotros sepamos como influye esta vivencia de género en los pacientes que nos puedan llegar".

Los profesionales inciden en la importancia de la diversidad, incluso en la necesidad de valorarla. Raros somos todos fue la frase más repetida durante el encuentro, porque "el asumir que hay gente rara", recuerda el experto, "es asumir también que hay gente normal; pero definir la normalidad en el siglo XXI es algo muy complicado, así es que apostamos por decir que raros somos todos porque así será más difícil que la sociedad rechace algo que considera diferente o extraño".

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