Unas 120 camas hospitalarias cerrarán este verano en el área sanitaria norte de Pontevedra. Estas son las cifras que aportaron ayer los responsables del sindicato Omega, Carmen Revenga, y de CIG-Saúde, Xermán Rouco, sobre la incidencia que tendrá la medida adoptada por el Sergas en los hospitales que dependen del CHOP. Según explican, se trata de cien camas en Pontevedra y unas 20 de la tercera planta del hospital de Rubiáns, en Vilagarcía, una cifra que, reconocen, es ligeramente inferior a la del pasado verano pero que no por ello "no implica que sea una medida tremendamente restrictiva". Ayer, personal del complejo hospitalario volvió a a concentrarse a las puertas del hospital provincial para protestar por el cierre de camas en periodo estival en toda la red de centros dependientes del Sergas.

Serán unas 1.200 camas menos en toda Galicia, aseguran, en lo que sí que representa el mayor cierre de un periodo estival hasta ahora en la comunidad autónoma. Unos cierres que, según Xermán Rouco, afectará a distintos ámbitos como medicina interna, lactantes, trauma o la unidad de corta estancia, entre otros.

Si en su anterior movilización se tumbaron sobre el suelo para escenificar la falta de camas, ayer se arrodillaron a las puertas del hospital provincial para clamar contra este "recorte de camas" que suman "a los de personal, salario y servicios que ya estamos sufriendo" tanto el personal sanitario como los usuarios.

Y es que además del cierre de camas, el personal denuncia que la medida conllevará un incremento de las listas de espera y que se reduce la capacidad de los hospitales justo en el momento en el que la comarca sufre un importante aumento de población con la llegada de los turistas.

Fuga de capital humano

También denuncian las "200 personas de las listas de contratación" que se quedarán sin trabajar este verano. Recuerda que estas listas apenas se mueven, no se cubren sustituciones y esto se traduce en un "gran desperdicio de capital humano, profesionales sanitarios muy formados que están comenzando a irse". A su vez, en los centros de trabajo esta falta de contratación se convierte en personal sobrecargado y saturado de trabajo algo que "afecta tanto a los profesionales como a los propios pacientes".

Aunque esta era la última de las movilizaciones convocadas en la ciudad de Pontevedra, al menos de momento, se ha decidido continuar con las protestas aunque uniendo fuerza los delegados de los distintos centros reuniéndose en un único punto de Galicia. Así, el próximo día 3 trasladarán sus protestas a Santiago y el día 14 tienen previsto instalar "un hospital de campaña" en Vigo.