Existen "anomalías" en la tramitación del proyecto, tanto en tiempos como en contenido; separa las parroquias por donde discurre el trazado (Marcón, Tomeza, Bértola y Figueirido), parte en dos el monte de A Fracha; atenta contra el patrimonio cultural de todos y afecta a los recursos hídricos de la zona y además es una infraestructura "innecesaria e injustificada" que no responde al patrón de circunvalación con el que se publicita (es un eje norte-sur) y que tiene alternativa y además supone un "despilfarro" inasumible, siempre, y más en época de crisis .Todas estas razones llevan a la recién creada plataforma Salvemos A Fracha a rechazar la futura autovía A-57, Pontevedra-Vigo y de manera específica el tramo viario de 6,5 kilómetros que unirá Vilaboa y A Ermida y que formaría parte de la llamada circunvalación de Pontevedra.

"Nuestra intención no es cambiar el trazado de sitio si no que no se construya porque este corredor no da servicio a Pontevedra. Se está vendiendo como una circunvalación pero es un corredor norte-sur que además divide a las parroquias" subrayaba Salvador Calviño, uno de los portavoces de la plataforma.

Los promotores de la plataforma vecinal contraria a la llamada circunvalación de Pontevedra se presentaron ayer oficialmente, exponiendo por qué se oponían a la infraestructura. Este pronunciamiento público se hacía apenas dos horas después de que la ministra de Fomento, Ana Pastor, en el transcurso de su intervención en la Tribuna Galicia del Fórum Europa, en Santiago, hubiese incluida la circunvalación de Pontevedra (de la que solo está proyectado el tramo A Ermida-Vilaboa) en la relación de obras a licitar por su departamento.

Llamamiento

Salvemos A Fracha, impulsada por vecinos de Pintos-Marcón, pretende implicar a los residentes en las parroquias directamente afectadas (Marcón, Tomeza, Bértola y Figueirido) pero también a los demás ciudadanos de Pontevedra en su lucha y por por ello convoca una asamblea abierta en el Centro cultural de Marcón el próximo viernes 16 de mayo, a partir de las 20 horas. Allí expondrán a los asistentes el informe técnico que avala las alegaciones presentadas contra el proyecto y que compila los perjuicios ambientales y sociales que acarrearía la infraestructura.

El informe de impacto ambiental fue calificado ayer los portavoces de la plataforma, Salvador Calviño, Fernando Suárez y Ángel Bravo, de "paripé" ya que salió a exposición pública cuando los terrenos del controvertido tramo viario, están ya expropiados desde noviembre de 2013 y cuatro años después de la redacción del proyecto. Unas "anomalías" a las que se suma que el documento expuesto incluye dos alternativas "que de hecho son la misma".

Los opositores a esta "mal llamada" circunvalación advierten también de la afectación del trazado sobre el patrimonio cultural y en concreto, por ejemplo, sobre el Camiño Portugués a Compostela, un tramo del cual tendrá que desviarse cuando se construya el "supernudo" de Vilaboa, una conexión que por otra parte no aparece en el documento de impacto ambiental, o sobe la Vía Romana XIX.

También preocupa y mucho a los vecinos impulsores de Salvemos A Fracha el impacto de la obra sobre los manantiales y acuíferos de la zona. Por ejemplo el talud de la obra que rajará la ladera de A Fracha, de 60 metros de profundidad y 100 de ancho, eliminará "53 puntos de agua solo en Pintos".