El único detenido por el crimen de dos ciudadanas chinas en Pontevedra en 2009, Zhang Hai Jie, negó ayer haber colaborado con un compatriota suyo que se encuentra actualmente en China (y cuyo país niega la extradición) en la muerte violenta de las dos mujeres que ejercían la prostitución en un piso de la calle Amado Carballo en la capital. El acusado requirió la ayuda de un intérprete en algunos momentos de su declaración pero pudo responder a muchas de las preguntas del fiscal y la acusación particular (que ejerce la hija de una de las fallecidas) en castellano. "Yo no he matado a nadie", aseguró a los miembros del jurado en la primera jornada de la vista oral que se inició ayer en la Audiencia de Pontevedra. Zhang Hai Jie asegura que cuando él entró en el domicilio solo vio a una de las mujeres y que él bajó a la calle a fumar un cigarro mientras en el domicilio quedó su compañero practicando sexo con una de las víctimas. Luego asegura que bajó y ambos regresaron a Elche de donde habían venido ese mismo día.

La Fiscalía y la acusación particular solicitan una pena de 28 años de prisión, catorce por cada uno de los asesinatos.