El conflicto de los sueldos del PP, que la oposición logró recuperar durante apenas dos meses (entre el 20 de diciembre y el 19 de enero) para volver a perderlos desde hace cuatro semanas, no parece tener fin. Después del acuerdo de febrero pasado por el que el bipartito pretendía cumplir la sentencia del TSXG que decretaba la devolución de las dedicaciones exclusivas retiradas en julio de 2012, el asunto volverá al pleno de marzo toda vez que se ha detectado la necesidad de "corregir errores" en aquel acuerdo, centrado básicamente en el hecho de que no se justificó plenamente la urgencia del asunto ni se tramitó según las normas.

Ahora se trata de adoptar el mismo acuerdo pero con los requisitos legales, es decir, informando antes a la oposición y llevándolo a comisión informativa. Todo ello, con la intención de evitar que el portavoz del PP, Jacobo Moreira, vuelva a llevar el asunto a los tribunales utilizando "triquiñuelas legales", según admitió ayer el gobierno local.

Al margen de que el asunto acabará de nuevo en el juzgado, Moreira calificó ayer de "disparate" al corrección de errores que promueve el alcalde, Miguel Fernández Lores, al que acusa de "tratar de burlarse de la sentencia del TSXG". A juicio del PP "lo que tiene que asumir es cumplir el fallo y, después, poner sobre la mesa una propuesta seria para reducir el coste de la corporación".