La Fiscalía de Pontevedra ya tiene sobre su mesa los informes elaborados por los forenses sobre las lesiones que presentaba el cadáver de la marinense Isabel Pérez Fraga, quien supuestamente perdió la vida a manos del que era su compañero sentimental en diciembre pasado, y que apuntan a que la mujer también sufrió una agresión sexual previa a su fallecimiento. Unos informes que confirman que las lesiones en la zona vaginal pudieron ser causadas con un bote metálico (similar al de un espray) que fue hallado ensangrentado próximo al cuerpo sin vida de esta mujer. Los forenses destacan que por la morfología de las lesiones, son compatibles con dicho bote y

El laboratorio de toxicología ya ha confirmado que los restos de sangre que fueron hallados en dicho bote pertenecen a la víctima, pero fuentes de la investigación confirmaron que actualmente se sigue analizando el citado objeto en la búsqueda de restos de ADN o huellas dactilares del único detenido por este crimen, Miguel Sanmartín Argibay, que permanece en prisión preventiva desde finales de pasado año tras ser detenido como presunto autor material de la muerte de la que era su compañera sentimental. Por ahora, sobre esta persona tan solo pesa la imputación inicial por homicidio, pero a esta podría añadirse la de agresión sexual a la vista de las pruebas que esta recibiendo la Fiscalía y que vendrían a confirmar estas lesiones de índole sexual se produjeron cuando la mujer todavía estaba con vida. Los forenses también ratificaron que la muerte se produjo por estrangulamiento.

Esta no es la única diligencia de investigación que han solicitado las partes al juzgado de Marín que investiga el caso. La defensa también solicitó la realización de diversos informes toxicológicos sobre los hábitos de consumo de alcohol del único detenido. Para ello fue trasladado el pasado jueves 6 de marzo a las instalaciones del Imelga en el edificio judicial de A Parda en Pontevedra. Según trascendió, él mismo habría indicado que el día en el que se produjeron los hechos había estado consumiendo alcohol por lo que el objetivo es conocer el grado de afectación que pudiera tener este hecho sobre sus capacidades intelectivas y volitivas, si es que había alguna.

Por otra parte, la Fiscalía también se está planteando la posibilidad de solicitar que el procedimiento se transforme para que siga los cauces previstos en la Ley del Jurado. De ser así, la muerte de esta vecina de Marín sería finalmente juzgada por un tribunal popular ante la Audiencia de Pontevedra.

El cuerpo sin vida de Isabel Pérez Fraga, de 45 años de edad, fue localizado en su piso de la calle Alcalde José del Río de Marín el día 26 de noviembre. Dos días después fue detenido el que hasta entonces era su compañero sentimental, Miguel Sanmartín, que pese a que habría reconocido la autoría de los hechos ante los efectivos de la Policía Nacional que desarrollaron la investigación, no lo hizo en su comparecencia ante el juzgado de Instrucción 2 de Marín que instruye el caso, según indicaron en su día fuentes del TSXG. No obstante, su titular ordenó su ingreso en prisión.