El juicio también servirá para intentar despejar el móvil del doble asesinato. Todo hace indicar que uno de los dos implicados intentaba retomar una relación con una de las mujeres chinas y ella no parecía estar muy por la labor. Y es que el detenido que se fugó a China ya había estado vinculado a una de las fallecidas, Guang Ku, quien incluso ya habría protagonizado un episodio anterior en la calle en la que un varón la intentaba llevar por la fuerza pese a su oposición. Sí parece quedar a un lado cualquier posible relación con las denominadas "tríadas" o mafias chinas propiamente dichas. De hecho, se cree que la segunda mujer pudo ser incluso una "víctima colateral" de estos hechos que estaba en el lugar equivocado en el peor momento. Cada una de ellas deja un hijo. Ambos están citados a declarar pero se desconoce si comparecerán. Al parecer, las dos mujeres se decicaban a la prostitución y aunque también recibán clientes españoles, parecían especializadas en atender a sus compatriotas en cada una de las distintas ciudades de la geografía nacional en las que se instalaban.