Ni un bodegón, ni un bar ni mucho menos un restaurante, un furancho es un establecimiento dedicado a la venta del excedente de la cosecha de vino. Uno de los más exitosos en la ciudad del Lérez es el Loureiro del Padre Luis, que encabeza en Os Campos-Santa Margarita Gonzalo Torres Redondo y que desde hace más de una década mantiene la tradición de estos establecimientos populares.

-¿Cuándo empezó a cultivar su propio vino?

-Nosotros de toda la vida, ya mi bisabuelo tenía viña, las tengo en la parroquia de Mourente, en varias zonas, y produzco tanto blanco como tinto país.

-¿Quién le enseñó a cuidar las viñas?

-Mi padre, en nuestro caso el cultivo del vino es una herencia familiar y lo que más me gusta es conservar esa tradición a lo largo de los siglos, que es de lo que se trata, de conservar las variedades y el viñedo. En mi caso es país, varias mezclas de varias clases, y los clientes demandan tanto blanco como tinto, más o menos por igual, hay quien le gusta uno o quien prefiere otro.... El 70% de las viñas las tengo por aquí alrededor de casa y después tengo otras viñas un poco más alejadas, en un radio de un kilómetro más o menos.

-¿Los cultivos ya pertenecían a su familia?

-Sí, la mayor parte, algunas se fueron renovando porque se murieron pero de buena parte de nuestras viñas tenemos documentación desde principios del siglo XVIII.

-¿Dan mejor vino las cepas más antiguas?

-Claro, cuanto más antigua sea la cepa el vino producido es de mucha mayor calidad, menos cantidad pero más calidad.

-¿Cuándo reabrirá las puertas del furancho que encabeza?

-Empezaremos para abril, el primer fin de semana de abril.

-¿Qué expectativas tienen para esta nueva temporada?

-La gente me está preguntando seguido cuándo voy a abrir así que parece que bien.

-¿Les ha afectado mucho a su funcionamiento la normativa de furanchos?

-Pues no porque nosotros siempre quisimos un furancho tradicional, siempre planteamos que venderíamos nuestro vino, no tapas o demás, así es que la normativa poco nos afectó.... No nos interesaba convertirlo en restaurante, además atiendo yo solo, he querido seguir todas las tradiciones. Mi familia no tenía furancho sino que somos la primera generación, la primera vez que abrimos fue hace unos diez o doce años.

-¿Muchos convirtieron el loureiro en restaurante?

-Demasiados convirtieron el loureiro en restaurante, se pasaron muchísimo, la normativa quiso hacer frente a eso porque había mucha picaresca y se había desfasado mucho con los furanchos.

-¿Cuántos meses mantiene abierto el loureiro?

-Desde abril hasta junio, al acabar la producción.

-¿Cuántos litros suelen vender en esos meses?

-Depende, este año calculo que serán en total unos 800 litros.

-¿Ha sido esta última una buena cosecha?

-Fue bastante aceptable, lo que sucede es que en el furancho solo puedes dar salida al 60% del total de la producción, como mucho, es el tope, el resto es para consumo propio, compartir con los hermanos o con los amigos.

-¿Cuánta gente puede pasar en una temporada por su establecimiento?

-Mucha gente, la verdad es que no lo he calculado pero cada temporada suele haber gente nueva y, sobre todo, mucho cliente habitual, muchos grupos de amigos y familias, en general gente a la que le gusta el tema del furancho, el vino de cosecha.