El Concello conocerá hoy oficialmente las ofertas que han presentado las empresas de telefonía para hacerse cargo durante los próximos cuatro años de la gestión integral de todos los servicios municipales de telecomunicaciones, pero al cierre del plazo de recepción de propuestas, una cosa ha quedado clara: todas las operadoras importantes están interesadas en asumir la red de telefonía móvil pero huyen del sistema fijo. Solo R opta, por el momento, a esta segunda modalidad, mientras que en el sistema inalámbrico, además de la empresa gallega concurren Movistar, Vodafone y France Telecom (Orange).

Se trata de un contrato de algo más de 200.000 euros al año, la partida que reserva en cada ejercicio el Concello para abonar estas facturas. Al tratarse de una adjudicación por cuatro años, la cuantía llega a los 808.000 euros, que puede elevarse a 1,2 millones si se prorroga por 24 meses más.

El objetivo declarado del concurso es "la creación de una red de comunicaciones perfectamente integrada" pero al dividirse la licitación en dos lotes (red fija y datos por un lado y red móvil por otro), las empresas eligen la modalidad y no hay coincidencia. En el caso de la primera (la fija), el gobierno local reserva unos 138.000 euros al año y exige la "prestación de los servicios de renovación y mantenimiento de la red de telecomunicaciones del concello en todos los ámbitos implicados: red de voz, datos, troncal e internet". Añade que "todos los sistemas necesarios se entregarán absolutamente implantados y con las máximas prestaciones permitidas por la tecnología actual".

Red propia

En la actualidad, el ayuntamiento dispone, a través de R, de una red de datos propia, unida por un anillo de fibra óptica que enlaza las principales sedes municipales, pero no todas, hasta el punto de que algunos centros de pequeño tamaño disponen de internet mediante cable o ADSL instalado en sus propias sedes, la mayoría con R pero algunas con Telefónica. El objetivo, además de abaratar costes, es unificar en lo posible todos los terminales y crear una conexión única con la Red.

Son al menos treinta las ubicaciones que deben contar con lineas de voz. Además de las sedes habituales (Casa Consistorial de la plaza de España, edificio de Michelena, Churruchaos o Chalé de Fontoira), se incluyen en el listado el Teatro Principal, la Policía Local, Protección Civil y Bomberos, el Pabellón, el Mercado, la Casa Azul y da Luz, el cementerio de San Mauro, la casa de cultura de Monte Porreiro, el centro social de O Gorgullón, el consultorio de Pontesampaio o la asociación Beira do Río.

En cuanto a la telefonía móvil, cuyo gasto anual se cifra en algo menos de 65.000 euros, se apunta la necesidad de "contratar los servicios para los distintos funcionarios, así como para las llamadas con destino a móviles originadas desde la red fija del Concello" con la idea de "proporcionar el mayor nivel de integración entre la red corporativa de telefonía fija y la móvil, llegando al extremo de que los terminales móviles puedan ser considerados como extensiones de la red de voz, con posibilidades de integrarse también con las redes de fax y datos".