La subdelegación del Gobierno de Pontevedra ha multado con 600 euros a un hombre que reprendió a los policías que el 13 de agosto del año pasado redujeron a un fotógrafo del 'Diario de Pontevedra' que supuestamente agredió a un agente mientras se disponía a retratar al deportista David Cal a su regreso de los Juegos Olímpicos de Londres.

El suceso se produjo en la terminal del aeropuerto de Vigo cuando el multado, Juan García, tras ver como cuatro policías se abalanzaban sobre el fotógrafo, les recriminó su actitud.

Según la comunicación enviada al acusado, firmada por el subdelegado del Gobierno, Antonio Coello, García originó "desórdenes graves en las vías al recriminar a los agentes su actuación durante una detención gritando frases como 'represión policial' o 'represores', intentando provocar reacciones (sic) en el público del aeropuerto de Vigo".

García niega que tratase de arengar a nadie y en declaraciones a Efe aduce que solo quiso mediar para que los agentes se contuviesen en una actuación que entiende desproporcionada -un "exceso", censuraron en su día el Colexio Profesional de Xornalistas o el alcalde de Pontevedra- y dice que les gritó: "¡Pero queréis parar! o ¡Me parece una barbaridad lo que estáis haciendo!".

"Estaba en el público y vi la barbaridad que se estaba cometiendo, aquello no era una manifestación, era una fiesta del deporte", lamenta García, que se acercó aquel día al aeropuerto por su amistad con la familia de el triatleta Javier Gómez Noya y que ahora denuncia que la policía "quiere llevar el tema por una cuestión de si había independistas", algo que niega.

El fotógrafo acusado sigue pendiente de juicio por la supuesta agresión, "un cabezazo que alcanzó en la zona de boca y nariz" a uno de los policías, según la versión que en su día dio la Subdelegación del Gobierno.

García, por su parte, recurrirá la multa por vía administrativa.