Las fuertes lluvias registradas durante toda la jornada de ayer en Pontevedra y su comarca volvieron a producir daños, accidentes de circulación y otros incidentes en numerosos municipios. Uno de los casos más graves se registró en una farmacia de la calle Benito Corbal sobre las 14.00 horas, momento en el que las precipitaciones eran muy intensas sobre la capital. El establecimiento, ubicado en el número 15 de la citada calle, comenzó a acumular agua procedente de unas canalizaciones de desagua próximas, lo que obligó a los responsables de la farmacia a desalojar a los clientes que atendían en ese momento, despejar en lo posible el mobiliario y echar mano de fregonas y otros utensilios para evacuar el agua acumulada.

Según los datos recopilados por Meteogalicia durante la jornada, las estaciones de la comarca contabilizaron en poco más de doce horas hasta cerca de 40 litros por metro cuadrado, como fue el caso de Caldas de Reis. En este municipio, el servicio de Protección Civil se tuvo que emplear a fondo en el achique de algunas inundaciones, una en una casa de Bemil, y la limpieza de diversas calles donde las alcantarillas no daban abasto.

En Pontevedra (en la estación de Lourizán) se superaron los 30 litros por metro cuadrado, unas cantidades parecidas a las registradas en las estaciones meteorológicas de Cotobade, Sanxenxo y Castrove. En toda la comarca fueron numerosos los casos de formación de balsas de agua en las carreteras, como ocurrió en la rotonda de O Vao de la carretera de Vilagarcía, o en la PO-550 en Sanxenxo. Y es que al margen de los anegamientos, una de las principales consecuencias de las lluvias de ayer se produjeron en la red viaria, donde se multiplicaron los accidentes de circulación en una jornada marcada, además, por el inicio de la operación salida del puente de Todos los Santos.

Para hoy sábado se mantienen las previsiones meteorológicas de lluvias moderadas e incluso intensas, que podrían continuar mañana domingo.