Las empresas que ejecutan el estacionamiento de la plaza de España han comenzado estos días a excavar una apertura en la zona, en concreto en el arranque de la calle Riestra, para abrir un nuevo acceso peatonal. Estos trabajos, pendientes desde hace meses por los permisos de Patrimonio, obligarán a desmontar los últimos restos arqueológicos localizados en el subsuelo de la plaza. Se trata de una estructura de piedras que ya fue estudiado y catalogado en su día y cuenta con autorización para su desmontaje, según afirman fuentes municipales.

La apertura de esta nuevo acceso peatonal, previsto inicialmente más cerca de las ruinas de Santo Domingo pero que Patrimonio ordenó alejar, impide fijar con exactitud la fecha de apertura del estacionamiento e incluso no se descarta que queda aplazado hasta octubre, toda vez que el concello ha exigido a las empresas que agilicen el enlosado de la superficie antes de permitir la puesta en funcionamiento del parking. Estas obras de empedrado se encuentran afectadas estos días por la Feira Franca.

De hecho, llama la atención que, a falta de abrir esta entrada peatonal, la concesionaria llegara a barajar la fecha de principios de agosto, hace un mes, para poner en marcha el estacionamiento, un plazo que, como es obvio, no llegó a cumplirse.