Los diseños son muy variados, con predominio de las lámparas de madera, y con un acabado más que aceptable, por lo que ya se apuesta por su comercialización. Sin embargo, como ayer reconocieron los propios alumnos y el coordinador de este taller, Ismael Rodríguez, el objetivo primordial de esta actividad no es el producto en sí, sino el proceso de creación y, sobre todo, colaboración, entre todos los asistentes. El taller, iniciado el pasado año, se ha desarrollado en las instalaciones municipales de la Casa Azul, en la calle Sor Lucía, y ayer fue visitado por la concejala de Benestar Social, Margarita Castejón.

Esta elaboración de lámparas domésticas decorativas es, hasta el momento, el último proyecto emprendido por la Unidad de Día del concello dentro de su Plan de Conductas Adictivas. Castejón, que puso conocer de primera mano las impresiones de los alumnos, destacó que los servicios jurídicos municipales estudian ya las fórmulas para establecer vías de comercialización de estos productos, de estética moderna e inspirada inicialmente en las formas geométricas del juego del "Tetris", pero que fue evolucionando en nuevos modelos a partir de las propuestas de las personas participantes en la terapia. Si se concreta la venta de las piezas, los ingresos se emplearán en la compra de nuevos materiales para aumentar la producción.

Hábitos positivos

El proyecto del Taller de Diseño y Producción aplicado a la atención a ex toxicómanos tiene como objetivo prioritario la integración social de los pacientes, de modo que se basa en el desarrollo de las posibilidades del arte como instrumento para el crecimiento del drogodependiente y para su inserción, respetando las visiones individuales al tiempo que se potencia el aprendizaje conjunto. De hecho, los alumnos conocer técnicas como la delineación, el dibujo, la pintura, la maquetación, la iluminación, la decoración y el montaje. Además de ocupar el tiempo y alejar a los asistentes del mundo de la droga, se sumergen en hábitos hasta ahora desconocidos para ellos, como el trabajo en común, la adopción de responsabilidades, conductas sociales y otras ventajas.

La prueba de fuego de este taller será el día 10 en el Mercado Atlántico de Creación Contemporáneo de Compostela, donde además de exponer los productos, se explicará su proceso creativo y el desarrollo personal de los participantes.