Julio Santos Pena / MARÍN

Poco después de las dos y media de la tarde de ayer se produjo en la parroquia de Santo Tomé de Piñeiro un aparatoso accidente cuyos resultados, por fortuna, no fueron demasiado graves ya que se saldó con leves lesiones de los conductores de los vehículos afectados y un gran susto para los tres viajeros del microbús de Monbus que hace el servicio de transporte de los niños y jóvenes del colegio "Juan XXIII" que atiende a personas discapacitadas.

Choque fronto lateral

Según las fuentes consultadas por este periódico, el choque entre el autobús matrícula PO-2056-AS y el camión PO-6171-BB, fue de carácter frontolateral cuando ambos vehículos circulaban por las proximidades del cementerio de Santo Tomé de Piñeiro en el kilómetro 5,1 de la carretera EP-1202. El choque fue muy aparatoso y la peor parte se la llevó el autobús que sufrió los daños más importantes.

Las personas que viajaban en ambos vehículos no sufrieron grandes daños, si bien hay que constatar lesiones menos graves en ambos conductores en tanto que los tres jóvenes del colegio Juan XXIII, que según la Guardia Civil viajaban en el transporte escolar, salieron ilesos y fueron recogidos en el mismo punto del accidente por sus propios familiares.

El transporte escolar que sufrió el accidente realizaba el traslado de los viajeros que, pertenecientes a la comunidad educativa y tras su jornada escolar, retornaban a sus respectivos domicilios en las zonas de Marín y Bueu. El accidente se produjo cuando ya sólo quedaban tres pasajeros en el autobús lo que sin duda restó riesgo al suceso.

La Asociación Juan XXIII atiende a un amplio colectivo de personas discapacitadas de carácter psíquico y mental que cada día son transportadas desde sus respectivos domicilios al centro y de ésta a sus domicilios tras la finalización de la jornada laboral.

El recorrido que el autobús realiza cubre una gran parte de la zona de Marín y Bueu y es la primera vez que sucede un accidente de estas características que si bien resultó aparatoso no es menos cierto que, por fortuna, tuvo poca importancia.