Cuatro meses de huelga, sin avances e ignorados por todos: por la empresa, por el concello que la contrata y por los ciudadanos en general. Los trabajadores de AJM Carballo, la empresa adjudicataria del servicio municipal de grúa, llevan desde el pasado 27 de noviembre en "mínimos", por otra parte recurridos por los huelguistas, para exigir que se les pague "al día" la nómina y la apertura de una negociación para definir un convenio que regule sin ambigüedades las relaciones laborales.

UGT, sindicato que lidera el conflicto, ha asumido que no se resolverá hasta después de las elecciones ya que, tal como explica su portavoz, Demetrio Chorén, "la única salida es que el Concello rescate la concesión y convoque un nuevo concurso de adjudicación".

Los trabajadores de la grúa han protagonizado varias concentraciones ante el concello y una manifestación por el centro de la ciudad, a pesar de lo cual no la empresa se aviene a negociar con ellos, ni el concello a intervenir en un conflicto laboral que entienden que les es ajeno.