El Gremio de Mareantes asistirá, tal como marca la tradición, con palio y tras el Santísimo en la procesión de Corpus. Así quedó de manifiesto ayer en la asamblea de la sociedad, en donde el nuevo presidente, José Luis Arellano, defendió la necesidad de reconducir las deterioradas relaciones que mantienen con el párroco y la junta parroquial de Santa María, cuya iglesia sufragaron en el siglo XVI y a la que están vinculados desde entonces. Arellano Guiance mantuvo una primera entrevista con el párroco Jaime Vaamonde, quien le habría garantizado su lugar en el desfile procesional, al que no acudieron en señal de protesta hace dos años cuando se les retiró el "lugar de privilegio" que siempre ocuparon en el templo durante los oficios del Corpus y en la procesión. Sin embargo el pasado año sí formaron parte de la procesión al salir ésta de la iglesia de San Bartolomé (alternan esta sede y Santa María) con la que no tienen discrepancias.

Su "lugar de privilegio" en Santa María todavía no ha sido recuperado pero será objeto de "negociación" en los próximos días.

Dado que portar el palio es "un honor" y para evitar herir susceptibilidades el Gremio invita a los socios interesados en llevarlo a que se lo comuniquen a la junta directiva para que pueda establecer un orden.

La primera asamblea presidida por José Luis Arellano sirvió para que éste presentase a los socios a los integrantes de la nueva junta y que son: José Luis Rosales Arellano, secretario; Manuel Rodiño Beloso, tesorero; José Luis Pérez Vázquez, contador; Marina Romero Floriani, bibliotecaria y Ana María Granjero y Antonio Sueiro, vocales primera y segundo respectivamente.

El Gremio que reúne a aproximadamente 400 miembros, preserva la tradición marinera de la ciudad, centrada en el barrio de San Roque, y evoca un pasado gremial esplendoroso en el que los mareantes eran el eje central de la actividad económica y social de la villa.

Proponen un intercambio con los clubes náuticos

Integrar a los jóvenes en el Gremio, integrarse activamente en la sociedad y no acudir sólo como invitados-espectadores a determinados actos y mejorar la relación con la Iglesia. Son los tres retos que se plantea la nueva junta directiva de los Mareantes, la base con la que trabajarán.

La asamblea de ayer sirvió para poner sobre la mesa varias iniciativas, según informó José Luis Arellano, entre las que destacó la petición que harán a la Escuela Naval Militar, que ostenta la presidencia de honor del Gremio, para que los socios que quieran puedan renovar el Juramento a la Bandera en la institución castrense. Un Juramente que pretenden complementar con una comida de confraternidad.

Por otra parte, los Mareantes contactará con los clubes náuticos de la ría para que sus socios puedan acudir a los cursos de formación que impartan (vela, buceo...) y a cambio les ofrecen su sede para actos sociales.