Varios tramos del río Lérez a su paso por la ciudad albergan varias "playas artificiales" de lodo y sedimentos que han estrechado su cauce. Esta situación, que se produce desde hace unos años, se ha intensificado en los últimos meses.

Este fenómeno, que es especialmente visible durante la bajamar en zonas como el puente de A Barca, las inmediaciones del puerto deportivo y frente al antiguo mercado provisional (recién derribado) se atribuye en buena parte a los materiales arrastrados por las riadas ocurridas en otoño e invierno.

Estas riadas han depositado en la ría y aguas arriba del Lérez abundantes restos de tierra, vegetación y otros elementos, que el agua arrancó de los montes, asolados por los incendios del verano.

La acumulación de estos restos en la ría se puso de manifiesto, de forma dramática, en los bancos marisqueros de Poio, anegados por los lodos. El ayuntamiento de Pontevedra, que reclama desde hace varias semanas que se drague el canal del Lérez, ha advertido de que los efectos de las mareas marinas y la propia corriente del Lérez, hacen que gran parte de los sedimentos procedan de aguas arriba del río, pero también del exterior de la ría, con lo que se produce un aluvión de lodos desde ambos lados, que confluyen en un único punto. Así, los materiales se acumulan especialmente en las inmediaciones de As Corbaceiras y el puente de los tirantes.

Estas mismas fuentes admiten que las riadas de finales del año 2006 fueron "determinantes" para acelerar este proceso de sedimentación, aunque los arrastres de 2000. De hecho, una simple ojeada en momentos de marea baja permite contemplan ramas de árbol, troncos y, sobre todo, toneladas de lodo depositadas en las márgenes del Lérez.

La situación es especialmente delicada en las inmediaciones del puerto deportivo del río, donde una de estas "playas artificiales" alcanza ya los puntos de fondeo de algunas de las embarcaciones de recreo. Los responsables de estas instalaciones también demandan el dragado del canal del Lérez, ante el temor de que estos sedimentos acaben dificultando el paso de los barcos.

En esta demanda de dragado coincide la cofradía de Pontevedra, que apuesta por recuperar el banco marisquero situado en las inmediaciones de As Corbaceiras.

En todo caso, Portos del Estado y la Consellería de Pesca se muestran reacios a acometer ese dragado, y no darán una respuesta antes del verano, pasadas las elecciones municipales. Sus reticencias se centran en el riesgo que podría comportar remover unos fondos que ya acumulan miles de toneladas de lodo, cuyo tratamiento posterior se considera "muy complejo".

Desde hace meses, el concello reclama a Portos de Galicia y a la Consellería de Pesca el dragado de la desembocadura del río Lérez para aprovechar, si es posible, su explotación marisquera y, sobre todo, potenciar los usos turísticos.

Hace unos días, el secretario xeral de Pesca, Miguel Ángel López Sieiro respondía al BNG en el Parlamento que estaba prevista una reunión de su consellería con Portos para tomar una decisión sobre este dragado, una decisión que se adoptaría antes del verano.

Con este dragado, el concello pretende revitalizar el puerto de As Corbaceiras, que actualmente apenas alberga algunas pequeñas embarcaciones, para convertirla en un complejo "de actividades turísticas, de ocio y de deporte", vinculadas al mar. Una de las primeras apuestas planteadas encima de la mesa es crear un puerto deportivo aprovechando las instalaciones actuales., para embarcaciones de recreo de tamaño medio y grande, de ahí la petición de dragar el canal del río para ampliar su calado.