El alcalde, Miguel Lores, y el vicepresidente de Igualdade e do Benestar, Anxo Quintana, firmaron ayer un convenio para dotar a Pontevedra en los próximos años de varios centros sociales. Son tres "galescolas", un complejo asistencial para personas mayores con discapacidades, un centro de día de atención especializada para enfermos de alzheimer, un centro de emergencia social, dos de gestión de programas de reeducación y educación, un nuevo centro de menores, un local de ensayo para grupos de música, un centro "Quérote" de asesoramiento sexual, y un grupo de viviendas para jóvenes y personas mayores.

Sin determinar plazos ni presupuestos concretos, Lores y Quintana explicaron que se trata de un "protocolo de actuaciones" para mejorar los equipamientos en materia de servicios sociales de la ciudad. Una cuestión en la que, como recordó la concejala de Bienestar Social, Margarita Castejón, la capital sufre un "escasez de dotaciones importante".

El vicepresidente y el alcalde coincidieron "en la necesidad de unir esfuerzos para impulsar todas aquellas iniciativas, programas, proyectos y acciones dirigidas a mejorar las condiciones de vida y sociales de las personas que presentan especiales necesidades de protección social en Galicia, con la finalidad de garantizar el acceso de los ciudadanos a unos servicios sociales públicos y de calidad".

En virtud del protocolo firmado, la Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar "expresa su intención de articular los instrumentos y mecanismos necesarios para incrementar la financiación" que recibe el municipio para la prestación de servicios sociales. En este sentido, Quintana destacó que en el año 2006 este departamento de la Xunta incrementó en un 102 por ciento los fondos para la capital pontevedresa. En total, afirmó, la ciudad vio incrementados sus recursos en 256.854 euros, de los que 118.852 fueron para el refuerzo de ayuda en el hogar, 99.000 para el programa de mejora de hogares de personas que viven solas y 39.000 para el programa de prevención de la dependencia en personas mayores.

Sin concretar el montante global de la inversión que supondrá el nuevo convenio, Quintana explicó que el centro de día se valora en unos 600.000 euros, el de atención a personas con discapacidades unos cinco millones de euros, y las galescolas unos 350.000 euros cada una.

El futuro módulo de viviendas de alquiler para personas mayores y jóvenes se situará en Campo do Boi, la residencia asistida en el colegio de la ONCE, y las galescolas en Monte Porreiro, A Parda y O Burgo, según avanzó el alcalde.