Conducía de madrugada por una concurrida calle de Lalín bajo los efectos del alcohol, atropelló y mató a una joven y continuó su marcha. Por ello acaba de ser condenado a penas que suman dos años de prisión, multa de seis meses a razón de una cuota de seis euros al día y la prohibición de conducir vehículos y ciclomotores durante cinco años.

La Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra ha imputado a José Blanco Canabal un delito de homicidio por imprudencia grave, aunque ha valorado la circunstancia atenuante de reparación del daño ya que indemnizó a los perjudicados antes de la celebración del juicio oral, por lo que le condena por este hecho a un año y seis meses de cárcel y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un período de cinco años. Además el Tribunal le imputó un segundo delito por omisión del deber de socorro, subtipo cualificado de previa creación imprudente del peligro, apreciando la eximente incompleta de embriaguez por lo que le impuso la pena de seis meses de prisión y multa de seis meses a razón de una cuota diaria de seis euros (1.080 euros).

El Tribunal considera los hechos probados a partir de la autoincriminación del propio acusado "llevada a cabo por propia y libre decisión, esto es , con respeto de su espontaneidad y voluntariedad, al inicio de la celebración del acto plenario y con asistencia letrada".

Hechos asumidos

José Blanco reconoció que en la madrugada del 8 de noviembre de 2003 regresaba a Lalín desde una cena con compañeros de trabajo en Vilatuxe, en donde había bebido "una cantidad considerable" de bebidas alcohólicas. En la calle B de esta localidad, en donde hay pubs y discotecas y en donde salían de un concierto un número importante de personas, aceleró y aunque algunos peatones lo esquivaron, atropelló a una joven "golpeándola violentamente con la parte frontolateral izquierda del vehículo, saliendo despedida por el aire y cayendo a 12,60 metros del lugar del atropello". A pesar de este violento impacto el conductor "huyó, desatendiéndose del estado de la víctima".

La chica murió apenas media hora después por las lesiones sufridas.

Dos horas después José Blanco fue localizado por la Policía, que le hizo la correspondiente prueba de alcoholemia, dando como resultado una tasa de 0,44 miligramos de alcohol por litro de aire espirado lo que permite calcular que tres horas tenía una tasa equivalente a 1,37 gramos por litro de alcohol en sangre.