Los cuerpos Nacional y Local de Policía de Pontevedra detuvieron este fin de semana a dos individuos como supuestos autores de un delito de malos tratos en el ámbito familiar y mantienen abierta una investigación para dar con otros dos jóvenes que están siendo buscados por el supuesto abuso sexual a una chica en una céntrica calle de la ciudad a plena luz del día en el barrio de San Antoniño. Esto ocurría horas antes de que entrase en funcionamiento la nueva Unidad de Vigilancia y Control de los casos de Violencia de Género en Pontevedra en la Subdelegación del Gobierno. Las dos detenciones referidas responden a un patrón similar, dos mujeres que denunciaron un presunto episodio de maltrato por parte de sus maridos, a raíz del cual los agresores fueron arrestados y quedaron en libertad con cargos.

En el caso de la denuncia por abusó sexual, la presentó en la comisaría una joven vecina del casco urbano que rondaría los 18 años y que el pasado miércoles 14 de marzo paseaba por un callejón ubicado en las proximidades de la calle San Antoniño a media tarde y fue abordada por dos individuos aprovechando un momento en que el entorno estaba solitario. Según explicó la joven en la denuncia, los dos chicos caminaban frente a ella y, en un determinado momento, la abordaron y uno de ellos empezó a someterla "tocamientos" en determinadas partes del cuerpo.

A pesar de la negativa de la chica, el abuso continuó hasta que empezó a gritar y, asustados, los agresores huyeron. La joven acudió a la comisaría y facilitó una descripción aproximada de los atacantes como dos chicos jóvenes de constitución atlética pero hasta el momento no han podido ser detenidos ni identificados por la policía.

Para esclarecer casos como este, será de vital importancia la nueva Unidad de Vigilancia y Control de los casos de Violencia de Género en Pontevedra, que asume María de los Ángeles Hermida Paredes y que trabajará especialmente en los casos de violencia sobre las mujeres, "aunque no se desatenderán otros tipos de agresiones en el ámbito doméstico y familiar", cada vez más frecuentes como demuestran las denuncias de las últimas horas

Según informó el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, la responsable del servicio "se ha puesto manos a la obra con la lectura de documentos y el contacto con los trabajadores de la subdelegación" y en los próximos días iniciará las reuniones con las unidades especializadas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

El subdelegado explicó que también se iniciarán contactos con las autoridades judiciales, las administraciones autonómica y locales, los centros de información de la mujer y los servicios sociales para cumplir con el objetivo con el que fue creada la unidad, controlar los casos que se han producido de violencia de género, "para que esa información sea la más cercana a la realidad". La coordinadora, licenciada en Derecho y técnica de la Universidad de Vigo, hará seguimiento con el fin de "tener conocimiento de que cada una de las órdenes de alejamiento se están cumpliendo".

El maltrato ocasional es el más frecuente

La memoria anual del servicio de violencia contra la mujer de la Fiscalía concluye que en los partidos judiciales de Pontevedra, Marín, Caldas, Vilagarcía, Cambados, A Estrada, Lalín, Porriño, Redondela y Cangas se instruyeron 698 causas en todo el año 2006, 212 sólo en la ciudad Pontevedra, y se solicitaron 317 órdenes de protección, 40 de las cuales fueron denegadas por las autoridades judiciales. Además, FIscalía solicitó la adopción de otras 323 medidas cautelares.

Según el balance anual, la mayor parte de las causas que llegan a los juzgados de Pontevedra se deben a incidentes de maltrato ocasional y la segunda tipología de delitos más frecuente son episodios de amenazas. Los casos de maltrato habitual, quebrantamiento de medida cautelar, quebrantamiento de condena y delitos de lesiones son, por orden de frecuencia, el resto de tipologías delictivas.

Según la responsable del servicio, Carmen Novo, sigue detectándose un elevado número de mujeres que sufren una agresión o amenaza, denuncian al autor y a continuación retiran la acusación pero "lo curioso" del pasado año es que se registraron muchos casos de víctimas de violencia en el ámbito familiar que continúan con la denuncia y, una vez que se dicta sentencia condenatoria o una medida cautelar, vuelven a convivir con el agresor y recuperan la situación familiar anterior.

Cien mujeres protegidas

Un total de 103 mujeres de la comarca de Pontevedra necesitan a diario la vigilancia de los cuerpos y fuerzas de seguridad para garantizar el cumplimiento de las órdenes de alejamiento de sus maridos, ex-parejas o compañeros sentimentales que en algún momento les hicieron víctimas de un episodio de violencia de género. Estas cifras, correspondientes a finales de enero, se elevan a 1.193 si se toma como referencia el ámbito provincial.

Apresan a un hombre de 35 años por pegar a su mujer

Funcionarios de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Pontevedra apresaron la tarde del pasado sábado 17 de marzo a un vecino de la ciudad de 35 años como supuesto responsable de un episodio de maltrato en el ámbito familiar por haber agredido a su esposa en el domicilio que comparten en una calle del centro histórico.

Según fuentes de la comisaría, poco después de las ocho de la tarde recibieron una llamada de una mujer que aseguraba que su marido acababa de agredirla en la vivienda familiar.

Una dotación policial se acercó al lugar y, tras tomar declaración a la denunciante, procedieron a la detención de su marido, que pasó el fin de semana en los calabozos de la comisaría hasta que esta mañana fue puesto a disposición judicial. Tras examinar los hechos, el titular del Juzgado de Guardia decretó la puesta en libertad con cargos del acusado.

Según ha trascendido, se trata de una pareja joven sin hijos en la que no hay constancia de ninguna denuncia anterior por episodios de malos tratos.

En esta ocasión, la mujer aseguró a la policía que el hombre le profirió insultos y dio un golpe en la espalda, de ahí su decisión de denunciar. Hasta el momento, no ha trascendido si el juez ha dictado una medida cautelar de alejamiento para proteger a la supuesta víctima a espera de que se celebre el juicio.