L. Dopazo Ruibal / PONTEVEDRA

Los marineros rusos abandonados en su barco en Marín desde mayo pasado inician su regreso a su país. Luz Vaz, inspectora de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) y encargada del caso, confirmó ayer que los cinco primeros tripulantes del "Vladimir Sharanda"parten hoy desde Madrid hacia Rusia, después de recibir los cinco meses de salario que la armadora les debía. Los billetes fueron adquiridos directamente por Stanislav Kashirin, director de flota de la compañía "Fracht", dueña del barco, que viajó desde Kaliningrado (Rusia) para solucionar el problema del "Vladimir Sharanda" Además, la armadora se ha hecho cargo de todos los gastos de los marineros, que hasta ahora habían corrido a cuenta de la Xunta.

Los marineros rusos serán repatriados en pequeños grupos para que quede una tripulación mínima en el barco. Hasta que se decida que se hará con él, capitán y oficiales no podrán regresar a su país, a menos que la armadora envíe una nueva tripulación a la embarcación.

Luz Vaz también ha anunciado que, por ahora, la armadora sólo ha pagado la deuda salarial a la mitad de la tripulación, a pesar de que los tripulantes ya habían anunciado que no se marcharán hasta que se les pague todo lo que les deben. Como explica la inspectora, "les querían pagar una parte aquí y otra en Rusia, pero ellos se negaron, porque saben que así la parte de Rusia no la van a cobrar nunca".

El barco

Una de las cuestiones que continúa abierta es qué pasará con el barco. Aunque en un principio se habló de repararlo, bien en los astilleros de Marín, bien en Canarias, lo más seguro es que el barco sea llevado al desguace, probablemente a Santander o Bilbao, que son los puntos más cercanos, ya que es una embarcación con muchas deficiencias. Por lo de pronto se solucionará todo lo respectivo a la tripulación, y quedará en manos de la armadora qué hacer con la embarcación.

Luz Vaz explicó que este tipo de situaciones se suele dar en barcos de bandera de conveniencia (Panamá, Honduras...). El "Vladimir Sharanda" es un barco de bandera nacional y, a pesar de que no entraría dentro de la competencia de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, el propio consulado ruso pidió su ayuda para solucionar la situación de los veinte compatriotas que llevaban por entonces un mes fondeados en medio de la ría, sin víveres, combustible, ni agua.

Durante todo este tiempo de negociación, la inspectora ha mantenido contacto diario con la embajada rusa, que ha seguido el caso con creciente preocupación.

Timanfaya

Otro caso de especial interés es el de la tripulación del Timanfaya, un barco con bandera panameña, pero de compañía española, que lleva varios meses atracado a la espera de que se solucionen los problemas con la armadora.

Uno de los tripulantes pidió a Luz Vaz que realizase una inspección, pero el acceso al barco le fue denegado. Al no haber convenio de la Federación Internacional de Transportes con el dicho barco, la inspectora ha anunciado que no puede hacer nada. "Sé que hay irregularidades, pero no sé a ciencia cierta cuáles son, aunque ya ha habido alguna reclamación anterior". Por otra parte, señaló que el hecho de que los marineros no denuncien dificulta mucho su trabajo. "La mayoría de las veces los tripulantes, hasta que no se ven en una situación desesperada, no llaman a la ITF, porque tienen miedo a no ser contratados nunca más".