Los pontevedreses se mantuvieron fieles a su cita en la plaza de A Ferrería una noche más. En esta ocasión la música tradicional de diversos países fue la encargada de amenizar una velada que contó con centenares de asistentes.

Todos los ciudadanos que abarrotaron la plaza pudieron moverse al son de los ritmos populares de países asiáticos y americanos, gracias a la interpretación de los grupos Xuventude de Dagestan, de Rusia, y del Ballet Folklórico de San Luis de Potosí, de México. La música ibérica estuvo representada por el Rancho de Castro de São João de Vere, de Portugal, además del Grupo de Coros e Danzas Gandaina y la Agrupación Folklórica Celme, ambas de Pontevedra.

El sentir religioso tampoco estuvo ausente en esta cita, puesto que estos cinco grupos musicales fueron los encargados de realizar la ofrenda floral ayer a las 13:00 horas en la iglesia de A Peregrina.

La actuación más esperada por los pontevedreses fue, sin lugar a dudas, la de la agrupación Celme. Este grupo viajó a finales del mes pasado a los Estados Unidos, llenando ese país de la música popular gallega para festejar el día del Apóstol. Además, este año fueron homenajeados con el premio Amigos de Pontevedra, por lo que están viviendo uno de sus años más gloriosos desde su fundación en 1984.