A la construcción de la futura perrera municipal le ha salido un inesperado obstáculo. Una familia reclama tener derechos sobre 5.600 metros cuadrados situados en la misma zona que los terrenos ofrecidos por el concello a la Comunidad de Montes de Santo Tomé de Piñeiro. La presunta propietaria, Argentina Santaclara Barreiro, comentó que esas tierras forman parte de una herencia familiar. "Una tía mía de Montevideo pasó todo su capital a mi nombre y al de mi marido a través del cónsul español en el año 1965 o 66".

Según señaló la mujer, que a pesar de haber vivido durante muchos años en Uruguay es originaria del lugar de Allariz, en Piñeiro, "la finca no me había aparecido nunca". Fue a principios de este verano, al realizarse la actualización del catastro en las diferentes parroquias de Marín, cuando la localizó.

El problema llegó a la hora de comprobar el estado actual de la parcela, ubicada en los terrenos de ampliación del antiguo vertedero. La delimitación dibujada en los planos que Argentina Santaclara obtuvo en la revisión coincide en gran parte con la que refleja el gráfico enviado a Santo Tomé para realizar la permuta. El concello pretendía cambiar 3.500 metros cuadrados en la zona por la misma superficie en la frontera con Vilaboa. Además, los comuneros propusieron ceder otros 1.500 metros cuyo beneficio maderero tendría que repercutir en las arcas de la parroquia.

El acuerdo ahora está pendiente de la acreditación de la titularidad de la finca. El presidente de la Comunidad de Montes de Santo Tomé de Piñeiro, Benito González, mostró su precaución al respecto. "Pode que a parcela estea mal situada no plano do concello -señaló- no debuxo coincide, pero ó mellor no terreo non". Uno de los pasos previos que faltaba para poder realizar el trueque, el de registrar el monte por parte de los comuneros, se completó ya a principios de esta semana. Se ha entregado y firmado la documentación requerida por el Registro de la Propiedad, que ahora debe resolver la escritura.

Por su parte, los ingenieros del concello estuvieron revisando ayer los mapas en compañía del matrimonio que reclama la parcela. Argentina Santaclara, que reconoció que "la gente que gobierna ahora no es responsable", comentó que le habían facilitado los datos de las personas que en su día vendieron a la Administración local hasta tres fincas en la zona, con las que pretende ponerse en contacto. Aunque destacó que "quien tiene las escrituras soy yo", la mujer estaría dispuesta a aceptar "un terreno con las mismas dimensiones en otro lugar".