Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

¿Qué es el neumotórax bilateral, la lesión pulmonar que le causó un fisioterapeuta a una joven de Ourense?

Esta complicación solo se da en 1 de cada 10.000 casos de pacientes tratados con punción seca

Radiografía de unos pulmones dañados.

Radiografía de unos pulmones dañados. / Envato

Quién le diría a la ourensana Elena Orbán Dasilva que lo que parecía una rutinaria sesión de fisioterapia, con solo 18 años, terminaría en una visita a Urgencias y un posterior ingreso hospitalario.

Su fisioterapeuta le perforó la pleura de ambos pulmones mediante la punción seca, una técnica común en fisioterapia que consiste en la inserción de agujas en los puntos de gatillo (áreas de tejido muscular hiperirritable) para aliviar la tensión y el dolor.

Elena, como contó a FARO, acudió a la consulta por unas contracturas. El profesional decidió aplicar la punción seca sin requerirle consentimiento informado ni advertirle sobre sus posibles riesgos. Tras introducir las agujas en la zona de los hombros, comenzó a toser.

«Él paraba cuando yo tosía y dijo una frase que tengo en la mente: ‘Aquí no era’. Cuando dejé de toser él siguió pinchando. Intenté contener esas ganas pero no era capaz.Tosía, tosía y tosía. Eso me preocupó», relató la joven a este periódico.

El malestar no cesaba después de abandonar la clínica, así que terminó pidiéndole a su padre que la llevara a Urgencias. Sentía un pinchazo profundo cada vez que tomaba aire. Insitió a los sanitarios para que le hicieran pruebas, ya que al tomarle el oxígeno el dato era normal, pero el dolor no paraba.

«Cuando tuvieron los resultados, vi a cinco personas de verde rodeándome y ahí empecé a llorar». Tenía solo un cuarto de la capacidad pulmonar disponible. Sufría un un neumotórax bilateral traumático.

¿En qué consiste el neumotórax bilateral traumático?

El neumotórax es el término médico para denominar un fenómeno también conocido como colapso pulmonar. Básicamente, significa que el pulmón está dañado y deja escapar el aire, que llena el espacio por fuera del órgano (el espacio pleural, ubicado entre el pulmón y la caja torácica).

«El espacio pleural es un área normalmente ocupada por una mínima cantidad de líquido, que permite que los pulmones se expandan y se contraigan suavemente durante la respiración. Cuando el aire entra en esta cavidad, se genera una presión que impide que el pulmón se expanda correctamente, lo que dificulta la respiración», explica el fisioterapeuta valenciano Vicent Carrascosa en su página.

Gran parte de estas lesiones las sufren pacientes de enfermedades pulmonares como el asma o la fibrosis quística. Asimismo, ocurren por lesiones externas, como podría ser la incisión de un cuchillo o, en el caso de Elena, de unas agujas.

Los síntomas son dolor torácico agudo o dolor en los hombros al tratar de inspirar, aleteo nasal y dificultad respiratoria. Cuando la lesión es más grave (existen diferentes niveles de colapso pulmonar), el paciente también puede experimentar mareo, frecuencia cardíaca acelerada o shock, entre otros síntomas.

En el caso de Elena, sufrió el colapso en ambos pulmones, por ello se califica como 'bilateral'. «En medio de la operación estaba despierta, escuchaba todo, me hablaban a cada rato y empecé a marearme. De repente escuché: ‘¡Que se nos va a morir, dadme el oxígeno!’ Fui consciente de todo y resultó muy traumático», narró la joven a FARO.

¿Cómo se trata?

Según la bibliografía médica, esta dolencia se trata en general de la siguiente forma: se introduce un tubo (tubo de toracostomía) en el tórax (habitualmente entre dos costillas) para eliminar el aire y permitir que el pulmón se expanda. Este tubo está conectado a un dispositivo de succión que elimina ese exceso de aire.

La recuperación del neumotórax puede ser larga y compleja y debe estar acompañada de un seguimiento médico intenso, con radiografías de control, y se debe prevenir la realización de actividades que puedan suponer un riesgo, como fumar o practicar buceo.

¿Es común esta lesión?

El neumotórax no es una complicación habitual a la hora de realizar la técnica de la punción seca. De hecho, solo está descrita en 1 de cada 10.000 casos. En el caso de Elena, el fisioterapeuta se lo provocó con dos punzadas.

La joven denunció lo ocurrido y el juicio se produjo estos días. El fisio defendía su actuación, si bien declaró que ya no utilizaba la técnica y actualmente, trabaja fuera de Galicia.  La justicia lo ha declarado responsable de un delito de lesiones por imprudencia grave

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents