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Situación Hídrica

El bajo caudal de los ríos ensombrece el buen nivel de las reservas de agua en Ourense

Los embalses ourensanos llegan al final del verano al 72% de su capacidad, mientras los cauces fluviales se sitúan por debajo de sus registros históricos con ríos como el Arenteiro con un caudal un 77% por debajo de lo habitual

El estado del embalse de Castrelo de Miño, ayer, a primera hora de la tarde.

El estado del embalse de Castrelo de Miño, ayer, a primera hora de la tarde. / Brevebretema

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Ourense llega al final del verano con una reserva de agua que, a primera vista, invita a la tranquilidad, pero con unos ríos que dibujan una realidad distinta. Los embalses mantienen todavía un nivel elevado para estas fechas, mientras los caudales circulantes se encuentran por debajo de lo habitual. El contraste se hace especialmente visible en algunos de los principales cauces de la provincia, con descensos que llegan a rozar el 80% respecto a sus registros históricos.

Los últimos datos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil— correspondientes al 23 de agosto— sitúan los embalses ourensanos al 72,81% de su capacidad máxima, 6,14 puntos por encima del promedio histórico para estas fechas. El nivel es, además, prácticamente idéntico al de hace un año, cuando las reservas se encontraban al 72,79%. Sin embargo, la fotografía de los ríos es diferente: el caudal circulante en las estaciones de la provincia se sitúa de media un 24,7% por debajo de su promedio histórico.

La diferencia entre ambos indicadores es especialmente llamativa en algunos puntos de la red fluvial. El Arenteiro, a su paso por O Carballiño, el municipio más habitado de la provincia tras la capital, es uno de los ejemplos negativos: registra un caudal un 77,6% inferior al habitual. El río Arnoia, a su paso por Pontefreixo, lo acompaña en el triste podium, se encuentra un 67,8% por debajo. Pero no todo son datos en negativo, en sentido contrario, el Avia presenta valores superiores a sus registros históricos tanto en Leiro, con un 57,7% más, como en Ribadavia, donde el incremento alcanza el 43,9%.

Las lluvias como bálsamo

El contraste se produce además en un año hidrológico en el que la provincia ha recibido más lluvia de la habitual. Desde el 1 de octubre de 2025, Ourense acumula una precipitación media de 1.282,4 litros por metro cuadrado, frente a los 1.141,9 litros de la media histórica para el periodo de referencia comprendido entre los años hidrológicos 1980/81 y 2017/18. Son 140,5 litros más, un 12,3% por encima del promedio.

A estas mismas alturas del año hidrológico anterior, el panorama pluviométrico era diferente. En 2025, la precipitación acumulada alcanzaba los 1.026,8 litros por metro cuadrado, un registro que se situaba un 10,1% por debajo de la media histórica. Con todo, el acumulado positivo no ha tenido el mismo comportamiento durante todos los meses. La Confederación Hidrográfica Miño-Sil señala octubre, marzo, abril, junio y julio como meses secos, mientras que noviembre, enero y febrero fueron húmedos.

Agua embalsada

Frente al comportamiento de los ríos, las reservas almacenadas en los embalses de la provincia mantienen un nivel superior al habitual. El conjunto se encuentra al 72,81% de su capacidad, un porcentaje prácticamente idéntico al de hace un año, cuando se situaba en el 72,79%— pese a su uso para atajar la ola de incendios— y supera en 6,14 puntos al promedio histórico para estas fechas, establecido en el 66,67%.

La situación presenta diferencias importantes entre unas presas y otras. O Bao, en el río Bibei, es una de las que muestra un mayor nivel de llenado. Alcanza el 93,75% de su capacidad, con 223,23 hectómetros cúbicos almacenados de los 238,1 que puede albergar. Mientras que hace un año estaba al 77,31%, una diferencia de 16,44 puntos porcentuales.

También se encuentra por encima del 80% Santo Estevo, en el Sil, con un 82,59% y 176,11 hectómetros cúbicos almacenados frente al 76,12% de 2025. Mientras que en Castrelo de Miño se alcanza el 82,75% una cifra inferior a la del agosto pasado: 86,13%. Con todo, entre los grandes embalses destaca especialmente Portas, sobre el río Camba. Con una capacidad total de 535,71 hectómetros cúbicos, actualmente almacena 395,39, equivalentes al 73,81% de su capacidad, frente al 80,69% del año anterior.

Las mayores variaciones respecto al año pasado se encuentran en algunos embalses de menor capacidad. San Sebastián, en el Bibei, ha pasado del 26,51% al 47,42%, mientras que Cenza sube del 48,86% al 69,07%. En el otro extremo, Salas registra un 34,11% de llenado, frente al 43,96% de hace un año, y Santa Eulalia se sitúa en el 54,86%, diez puntos menos que el 64,95% registrado en 2025.

Desde la Confederación hablan en positivo: en el conjunto provincial, el nivel de las reservas permanece por encima del comportamiento medio para estas fechas. El 72,81% actual supera en 6,14 puntos porcentuales el promedio histórico y apenas difiere del porcentaje registrado hace un año.

¿La sequía?

A comienzos de agosto la CHMS declaró la situación de prealerta por escasez coyuntural en buena parte de la demarcación. La Oficina Técnica de la Sequía estableció el 3 de agosto el nivel amarillo de prealerta en toda la demarcación salvo en el ámbito del Sil Superior.

La medida afecta a zonas como Miño Alto, Cabe, Sil Inferior, Baixo Miño y Limia. Hasta la fecha, se mantiene esa declaración con concellos que hacen uso de los bandos municipales para pedir lo mismo que la Confederación: «hacer un uso responsable y eficiente del agua».

El comportamiento actual evidencia que las precipitaciones acumuladas no tienen una respuesta inmediata en los cauces. Mientras una parte importante del agua caída durante los meses húmedos ha servido para recuperar reservas y mantener altos niveles en los embalses, los ríos responden de forma más rápida a la reducción de las lluvias y al aumento de las temperaturas propio de esta época del año.

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