Disputa pública entre Trives y Sanidade por las mejoras urgentes del centro de salud, con deficiencias graves
El Concello de Trives denuncia que la Consellería de Sanidade exige climatizar el centro sin resolver las deficiencias estructurales existentes

Algunas de las deficiencias del PAC de Trives, recogidas en la memoria homologada. / FdV
«Unha cuberta obsoleta, que sofre continuas goteiras e humidades. Un sistema eléctrico moi deficiente, e outro de calefacción practicamente inexistente pola perda de calor polas fiestras, que están obsoletas; e un sistema de fontanería tamén moi vello». Estas son algunas de las deficiencias que presenta el PAC de Trives, según la postura de su gobierno municipal, y que, tras varios años de conversaciones internas con la Consellería de Sanidade para poder solucionar estos problemas, han desembocado en una disputa pública sobre quién debe asumir las mejoras del centro de salud.
Un PAC con claras deficiencias
El punto de inflexión llegó esta semana, tras la petición por parte de la Consellería al Concello de instalar un sistema de climatización en el edificio. Pero, para comprender la problemática, hay que remontarse varios meses atrás, concretamente hasta el 9 de enero de 2025. Tras solicitarla ya desde el anterior mandato, esa fue la fecha en la que Patricia Domínguez Barja, alcaldesa de A Pobra de Trives, pudo reunirse con Antonio Gómez Caamaño, el conselleiro de Sanidade, para exponerle las deficiencias del Punto de Atención Continuada. Para «facilitar e axilizar o traballo da Consellería», el Concello encargó y pagó con fondos municipales una memoria valorada elaborada por un arquitecto y, tras exponérsela al dirigente, se acordó realizar una visita técnica y colaborar económicamente en las actuaciones que se fueran a requerir.
Sin embargo, al inicio del verano de 2026 esa visita todavía no se había producido. «Estannos tomando o pelo», cuenta la regidora sobre la sensación durante esos meses de espera, lo que la llevó a remitir un escrito al conselleiro con fecha del 4 de junio, dándole un plazo de cinco días hábiles para «adoptar medidas concretas e verificables» sobre el PAC o, de lo contrario, el Concello se vería obligado a asumir las actuaciones imprescindibles para «garantir unhas condicións dignas de atención sanitaria». La respuesta de Caamaño llegó el 7 de junio, en una carta en la que «reiteraba os compromisos adquiridos», y un mes y medio después se produjo la visita técnica por parte del arquitecto responsable del servicio de Obras de la Dirección Xeral de Recursos Económicos, el jefe de mantenimiento del área sanitaria y un concelleiro municipal, según explicó Sanidade a FARO. En ella se confirmaron las necesidades del centro y, según afirma la Consellería, el informe técnico correspondiente para llevar a cabo las actuaciones estará terminado a finales de agosto.
La climatización abre la disputa pública
¿Qué pasó, entonces, para que el gobierno municipal hiciese pública la situación cuando parecía llegar la buena sintonía? La respuesta llega también este verano, cuando una de las trabajadoras del PAC envió un escrito a la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales solicitando medidas ante las altas temperaturas. La situación —que desde el Concello afirman comprender, y que intentaron paliar en veranos pasados con la cesión de aires acondicionados portátiles— derivó en un informe de salud laboral en el que la Consellería solicitó al equipo de gobierno instalar un sistema de climatización en el centro de salud. Lo que Trives denuncia es la incoherencia de demandar esta actuación sin que se hayan comenzado siquiera el resto de intervenciones necesarias para el PAC: «De pouco serve climatizar un edificio se non se solucionan previamente as deficiencias que provocan perdas térmicas, humidades ou un consumo enerxético innecesario», expresa el equipo de gobierno.
El Concello se refiere a la situación como «unha competencia impropia máis» que se suma a la lista de gastos vinculados al ambulatorio que se asumen con fondos municipales, como electricidad o limpieza. Por su parte, la Consellería recuerda que el mantenimiento del centro es competencia municipal y que, para colaborar en esa tarea, la Xunta financia una aportación anual. Barja replica que esa ayuda económica «nin sequera cobre o custo da calefacción dun único mes durante o inverno».
Los concellos rurales reclaman más apoyo
En este sentido, la regidora insiste en que este es un caso más en el que la colaboración entre concellos rurales y Xunta para la gestión de centros de competencia autonómica deriva en problemas, por ser los municipios quienes acaban ocupándose de facto de la administración: «Sucede co Servizo de Axuda ao Fogar, sucede en materia de prevención de incendios... están afogando aos concellos dun xeito terrible. Levo sete anos na Alcaldía sen obter unha resposta sensata». Además, la alcaldesa recuerda que los problemas en materia de sanidad no se quedan únicamente en el estado del edificio del PAC —que da servicio a los tres concellos—, sino que es recurrente que se vea afectado por la sobrecarga de trabajo y la falta de medios humanos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Vuelca un camión que transportaba cerdos en Nogueira de Ramuín y varios terminan en un río
- Detenidos tres hombres y otro investigado por una agresión sexual grupal en un local de ocio nocturno de Ourense
- Un veinteañero se enfrenta a tres años de cárcel por un homicidio imprudente en Ourense
- La policía busca a un sexagenario como supuesto cuarto implicado en una agresión sexual grupal a una joven en Ourense
- Un vacío legal deja sin ayudas para vivienda rural a jóvenes gallegos que compraron entre octubre y diciembre de 2025
- Jorge Anta: «Tras 45 años vendiendo lotería al fondo de una galería, la suerte va a cambiar de puerta en Ourense»
- Jácome contra Teletaxi: el caso del micro abierto y la teleoperadora que elucubró sobre un alcalde en calzoncillos
- Un pleno «cutre de cojones»: la sesión plenaria de Ourense se convierte en un circo electoral entre insultos y acusaciones