Delincuencia
Profanación y robo histórico en una iglesia de Xinzo: la gran pérdida, una cruz tallada en plata del siglo XVIII de «valor incalucable»
Los ladrones asaltaron el templo de Parada de Ribeira y se llevaron dos cruces, un cáliz, dos copones, dinero y las formas del sagrario: «No hay palabras, ya no se respeta nada»
El obispo de Ourense preside un acto de purificación y bendición para retomar el culto tras el asalto, que investiga la Guardia Civil

Acto oficiado este lunes por el obispo para purificar el templo tras el robo. / FDV

Fue un acto solemne de purificación y bendición, con el objetivo de restituir el carácter litúrgico del lugar, tras un asalto, con profanación incluida, perpetrado por los ladrones el pasado fin de semana. El obispo de Ourense, Leonardo Lemos, presidió este lunes un acto religioso en el templo de Parada de Ribeira, en Xinzo de Limia, para acompañar con sus palabras y una misa a los sacerdotes y a los feligreses tras el grave robo registrado en la iglesia, el pasado viernes. Los delincuentes entraron sin forzar la puerta y se apoderaron de varios objetos de valor litúrgico y también histórico: dos copones, un cáliz, dos cruces procesionales, así como de las formas consagradas del sagrario, tras abrir la hornacina, un acto que la religión católica considera una profanación.
También se llevaron dinero de los cirios y de la colecta de limosnas. Además del daño emocional por la sustracción de las hostias, que el catolicismo considera el cuerpo de Cristo en el acto de la consagración, la mayor pérdida desde el punto de vista patrimonial es la de una de las cruces procesionales, tallada en plata y datada del siglo XVIII. «Su valor es incalculable y es imposible de reponer. Para los feligreses es una pieza que han heredado de sus antepasados, le tenían gran cariño», expone el párroco, Tomás Delgado. «Nos dimos cuenta el pasado sábado por la mañana, así que posiblemente el robo fue cometido el viernes por la noche. Está investigando la Guardia Civil. Es un hecho que hace sentir a uno muy mal. Los feligreses están muy mal. Es difícil expresarlo con palabras», añade.
Hay malestar por la sustracción de objetos de valor histórico y además ha causado dolor «la profanación del Santísimo. Vivimos en una sociedad sin valores, en la que ya no hay respeto por nada ni nadie», lamenta el cura, en activo desde 1982.
La pérdida económica, histórica y también sentimental para los fieles de la zona es importante, pero «no se puede hacer una valoración económica exacta porque son obras con siglos de antigüedad, que por lo tanto no se pueden reponer porque pertenecen a una época y un estilo concretos», indica Raúl Alfonso González, el vicario de patrimonio en la diócesis de Ourense.
El Concello de Xinzo de Limia dice que estos robos «supoñen unha perda irreparable para o patrimonio común e a memoria colectiva do territorio», lamenta el Ayuntamiento. Hace unos meses se registró una oleada de robos en iglesias de la zona, con cinco delitos. El templo de Parada fue uno de los asaltados, pero sólo se llevaron monedas. Esta vez el daño es elevado.
Prevenir depositando en el obispado los objetos de valor
El vicario apunta a la difícil salida en el mercado negro de las obras sustraídas en Parada de Ribeira, al tratarse de bienes catalogados. Con el objetivo de prevenir estos actos delictivos, la diócesis de Ourense llama a los párrocos a adoptar medidas de cautela. «Hace un año emití un decreto como vicario para recordar que las piezas de carácter artístico y sagrado con valor deben estar, o bien en condiciones de seguridad en la iglesia, si hay alarma o caja fuerte, o bien guardadas en el obispado, donde existe un depósito a tal efecto». Raúl Alfonso González subraya que «la propiedad de estos objetos sigue siendo de cada parroquia; se pueden usar en las fiestas o cuando lo solicite el párroco, pero el resto del tiempo deben estar en depósito», recomienda el vicario.
Una práctica desaconsejada es guardar los objetos en casas de vecinos o del sacerdote. El crimen del párroco de Vilanova dos Infantes, Adolfo Enríquez, en 2015 —un asesinato sin resolver—, vinculado al robo de la Virxe do Cristal, recuerda el alto peligro y las fatales consecuencias en caso de un robo. «Además de que tener los objetos parroquiales de valor en casa es un riesgo para las personas, también se pueden perder», otra de las razones por las que la diócesis recomienda la opción del depósito, la solución más segura.
En un territorio con un total de 735 parroquias en 5.281 kilómetros cuadrados —Valdeorras pertenece al obispado de Astorga—, otra norma básica de cautela para prevenir robos es no dejar dinero en las iglesias ni monedas en los lampadarios.

El acto católico de purificación y bendición en Parada de Ribeira, tras el robo, incluyó una procesión. / FDV
Tras el robo en Parada de Ribeira, siguiendo con la normativa eclesiástica, se purificó y bendijo el templo de nuevo antes de retomar el culto. El acto presidido por el obispo Lemos incluyó una procesión alrededor del recinto parroquial, una purificación y la celebración de la primera misa tras los hechos. El alcalde de Xinzo, Amador Díaz, estuvo presente en el acto, al que asistieron numerosos vecinos de distintas edades.
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