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Patrimonio abandonado

Del esplendor en un antiguo balneario de Ourense al expolio, la okupación y el incendio: 3 meses después del fuego comienzan los trabajos de derribo en la antigua Casa de Baños do Outeiro

Las tareas para desmantelar la estructura del edificio consumido por las llamas, una propiedad del Concello de Ourense que llevaba años en abandono, se realizan para garantizar la seguridad ante el estado ruinoso del conjunto

Los trabajos de demolición en la antigua Casa de Baños de Outeiro comenzaron este lunes.

Los trabajos de demolición en la antigua Casa de Baños de Outeiro comenzaron este lunes. / Iñaki Osorio

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

De la época dorada, del antiguo esplendor, ya sólo quedan los recuerdos, los apuntes de la hemeroteca, los sueños frustrados y la fachada principal de piedra, que ha resistido a la devastación. El incendio aparentemente provocado que el pasado mayo redujo a ruinas el edificio de la antigua Casa de Baños do Outeiro asestó un golpe casi definitivo a un inmueble, de titularidad pública, que se encontraba en estado de abandono. En los últimos tiempos daba cobijo a personas sin hogar y con adicciones a las drogas. Los vecinos de la zona sospechan que la causa del fuego, del 15 de mayo de 2026, fue una «venganza» de los okupas tras ser desalojados y tapiado el edificio. Las llamas destrozaron un lugar cuya historia arrancó en el siglo XIX, con el diseño del emblemático arquitecto modernista Daniel Vázquez-Gulías. Las instalaciones cerraron en 2012, y desde 2016 el Concello de Ourense es el propietario, pero el deterioro se agravó. No fructificó ninguno de los proyectos que se exploraron para dar una nueva vida al lugar, situado a escasos metros de As Burgas. El abandono no dejó de aumentar, con expolios de materiales y elementos decorativos entre los capítulos de este edificio. Este lunes, tres meses después del fatal incendio, comenzaron los trabajos de demolición para echar abajo la estructura afectada por el fuego.

Es una medida para «garantizar la seguridad», según fuentes municipales. El estado del complejo es de ruina, por lo que la intervención de derribo busca eliminar riesgos para quien pueda acceder al lugar, de nuevo. En las proximidades, en Ponte Pelamios, discurre la senda peatonal y ciclable que permite recorrer la ribera del Barbaña entre el pabellón de los Remedios y el Paco Paz. Este punto ofrece una observación directa de las traseras de la antigua Casa de Baños do Outeiro, lo que aumenta la visibilidad del proceso de derribo.

En las traseras del edificio, visible desde la senda del Barbaña en Ponte Pelamios, se observa el inicio de los trabajos.

En las traseras del edificio, visible desde la senda del Barbaña en Ponte Pelamios, se observa el inicio de los trabajos. / Iñaki Osorio

Desde hacía años los grupos políticos reclamaban actuaciones urgentes para frenar el deterioro de la antigua Casa de Baños do Outeiro. Los problemas de okupas también eran conocidos. Tras el incendio la oposición pidió al gobierno local actuaciones para reconstruir el inmueble, afectado gravemente pero aún revestido de historia.

Situada en el corazón de la ciudad, junto al manantial de As Burgas y la antigua prisión —también abandonada—, la antigua Casa de Baños do Outeiro se asienta sobre un manantial termal que mana a entre 40 y 45 grados, cuyo origen se remonta a la época romana.

Fachada de los Baños de Outeiro o Casa de Baños, cuya trasera da a las orillas del Barbaña. | I. OSORIO

Así era la Casa de Baños do Outeiro. / FDV

«Si usted padece alguna afección reumática o de la piel haga uso de estas aguas y comprobará sus maravillosos resultados». Era el anuncio que aparecía en el periódico Galicia, promocionando en 1930 las propiedades. A finales del siglo XX y principios del XXI era el lugar donde muchas personas sin bañera o agua caliente en casa podían bañarse por un módico precio. La preciosa fachada neogótica que da a la calle Baixada do Outeiro, obra de Vázquez-Gulías, recuerda lo que un día fue.

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