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Lucha contra el fuego

Controlado el incendio forestal en el concello ourensano de Baltar tras quemar 120 hectáreas durante 24 horas

El alcalde del concello, José Antonio Feijóo, apunta a una posible intencionalidad y recuerda que días antes se registró otro foco en la misma zona, pero los vecinos lograron sofocarlo

Los bomberos forestales trabajando en la extinción del incendio.

Los bomberos forestales trabajando en la extinción del incendio. / Brais Lorenzo

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El fuego volvió a la provincia de Ourense este fin de semana. El sábado se declaró un incendio forestal en el concello de Baltar, en la parroquia de Garabelos do Bouzo, que tras 24 horas activo quedó controlado a las 21.42 horas de este domingo, después de afectar, según las estimaciones provisionales de la Consellería do Medio Rural, a 120 hectáreas de terreno.

Se inició alrededor de las 12.21 horas del sábado y durante la tarde avanzó hacia el término municipal de Xinzo de Limia. La evolución de las llamas llegó a generar preocupación en la aldea de O Bouzo, donde el incendio se aproximó al pueblo y a algunas viviendas. La intervención de los medios de extinción permitió contener el avance y alejar el riesgo para los vecinos, en una jornada en la que el viento complicó las labores.

La dimensión del incendio hizo que la columna de humo fuese visible desde distintos puntos de la comarca. Para combatir las llamas se desplegó un amplio dispositivo de la Xunta, que llegó a estar integrado por tres técnicos, doce agentes, 21 brigadas, 14 motobombas, tres palas y una unidad técnica de apoyo. Desde el aire participaron seis helicópteros y nueve aviones. A este operativo se sumaron también medios estatales: una brigada de la BRIF de Laza, formada por 18 bomberos y dos helicópteros, y un avión anfibio del Ministerio para la Transición Ecológica.

¿Intencionalidad?

Las causas del incendio todavía están siendo investigadas. El alcalde de Baltar, José Antonio Feijóo, sostiene, sin embargo, que todo apunta a que el fuego fue «claramente intencionado», una percepción que, según explica, comparten también los vecinos.

El regidor basa esta valoración, entre otros indicios, en que «en la misma zona se había registrado otro foco pocos días antes». Aquel incendio pudo ser apagado con la colaboración de los propios vecinos y de medios del Concello, pero «nos parece mucha casualidad que pase otra vez y en el mismo sitio».

Además, Feijóo traslada que la fecha del suceso tampoco parece elegida al azar, puesto que «coincide con la fiesta popular del Concello de Baltar que este año celebraba su dieciséis cumpleaños y cada año reúne a más gente. Los vecinos y los cuerpos de seguridad estábamos disfrutando de la jornada de fiesta», expone.

Al hilo del evento popular y del incendio, el regidor ourensano comenta que la situación de escasez hídrica también fue un factor perjudicial: «Este verano el río va casi seco, tanto así que en esta fiesta, en la que nosotros tenemos juegos que hacemos en el río, este año ya la habíamos anulado por la falta de agua». Una situación que también supuso un problema para las brigadas, «me preguntaban dónde podían cargar y se veían obligados a tirar de la traída de las aldeas que también va bajo mínimos y más en estas fechas porque todas las aldeas doblan el número de población», dice.

Mayor prevención

Aunque, con todo, el regidor considera que la parte más problemática es «la falta de limpieza de la vegetación que con las escasas lluvias está completamente seca y es un combustible vegetal peligroso». «La gente tiene que concienciarse de que las parcelas tienen que estar limpias, ya no solo porque sea una obligación, sino por su propia seguridad y la de sus vecinos», asevera antes de añadir que «en concellos pequeños como este nos enfrentamos a otro problema en relación a esto, a lo largo del año muchas veces ni siquiera podemos avisar a los titulares de las fincas para que las limpien porque no son nada fáciles de contactar al ser gente que igual ni reside en la comarca», lamenta.

El alcalde celebra que todo quedó en un susto y que fueron «muchos los medios disponibles para trabajar en la extinción» del incendio, pero lamenta que «cada vez es más la gente que se está acostumbrando a la desgracia del fuego». Una «desgracia» que cree que podría evitarse «si una parte del presupuesto de extinción se dedicase a lo largo del año a prevención, que ya se hace mucho, pero tal vez incluso se podría hacer algún tipo de plan que incentivase tener ganado en el rural, que vuelvan las vacas y los animales bovinos podría ser de ayuda», valora.

Por su parte, desde la Consellería de Medio Rural recuerdan que ante cualquier incendio forestal se puede dar la voz de alerta a través del teléfono gratuito 085 y además está disponible la aplicación móvil ALume, para avisar de incendios forestales. También el teléfono anónimo y gratuito 900 815 085 para denunciar posibles actividades delictivas relacionadas con incendios forestales.

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